Apenas mil hidrantes existen en la capital, un número que es insignificante para los dos millones de personas que se movilizan a diario. LAPRENSA/E. OPORTA

Hidrantes estuvieron de adorno

Cuando las llamas amenazaban con desaparecer el edificio de la empresa Rolter en Carretera Norte, el pasado jueves, en los hidrantes de la zona no había una sola gota de agua.

Roy Moncada

Cuando las llamas amenazaban con desaparecer el edificio de la empresa Rolter en Carretera Norte, el pasado jueves, en los hidrantes de la zona no había una sola gota de agua.

A cinco días del incendio que convirtió en cenizas una bodega de materia prima, Juan Paulo Lacayo, gerente general de Rolter, comentó que no había agua en el momento que se propagó el fuego porque la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) hacía una reparación cerca.

“Desafortunadamente no había agua en el sector… tuvieron que venir pipas de la Alcaldía y de los Bomberos para abastecer, también la empresa Coca Cola nos pudo pasar agua de sus pozos”, agregó Lacayo.

El incendio ocurrió dos semanas después que LA PRENSA publicara que Managua también es vulnerable ante los incendios, en algunos casos debido a que no hay el número requerido de hidrantes, y por consiguiente no cumplen con las normas internacionales; en otros casos porque a veces no están habilitados a la hora de la emergencia, como fue el reciente incendio de la Rolter.

Pese al desacertado momento de Enacal para suspender el agua, el comandante de regimiento Iván Tijerino, subdirector de la Dirección General de Bomberos, dijo que actuaron de inmediato y que supieron resolver la emergencia.

“Tenemos una línea directa entre Enacal y los Bomberos para dar respuesta al incendio”, expresó.

Tijerino compartió que en dos horas y media pudieron sofocar por completo el incendio por falta de agua.

ROLTER AUMENTARÁ DEFENSA

Luego del mal sabor para los dueños de la empresa, que ha elaborado chinelas de hule por décadas, ayer confirmaron que instalarán de cuatro a ocho torres con tanques de agua de 10 y 20 mil litros, por si fallan los hidrantes otra vez.

Este incidente es uno de los que más ocurre en Managua: a la hora que se necesitan como agua de mayo los hidrantes lamentablemente no aparecen o están dañados.

Uno de los casos más notables fue el incendio del Mercado Oriental, en agosto de 2008. A la hora de conectar mangueras para sofocar el fuego solo ocho funcionaron, de los más de treinta que habían en el lugar.

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