EL CAIRO/AFP
Una manifestación rival, en la que se gritó “Mursi, te amamos”, se celebró ante el palacio presidencial en la capital, en apoyo al presidente. Los partidarios de Mursi también se manifestaron ayer a la salida de las mezquitas.
[/doap_box]
El presidente egipcio, Mohamed Mursi, aseguró ayer en un comunicado que los extensos poderes que se atribuyó recientemente por decreto son apenas temporarios, y llamó a un “diálogo democrático”.
“La Presidencia reafirma el carácter temporario de estas medidas, que no están destinadas a concentrar los poderes sino, por el contrario (…), evitar toda tentativa de cuestionar o hacer desaparecer dos instituciones electas democráticamente, la Cámara Alta del Parlamento y la Asamblea Constituyente”, afirmó el comunicado.
La Presidencia justifica además la “declaración constitucional” del 22 de noviembre con al que Mursi acumuló amplios poderes, en particular volviendo sus decisiones invulnerables a la Justicia. El anuncio había provocado una oleada de rechazo de la oposición, que lo acusó de comportarse como un “faraón”, y del poder judicial, preocupado por su independencia.
Se trata de la primera crisis importante en Egipto, desde la elección de Mursi, primer presidente islamista y civil del país, la cual tuvo lugar 16 meses después de la caída del régimen de Hosni Mubarak, como consecuencia de una movilización popular.
La principal autoridad judicial de Egipto denunció el sábado las nuevas prerrogativas de Mursi, y la Asociación de Jueces de Egipto convocó a todos los magistrados del país a declararse en huelga para reclamar que el presidente renuncie a los nuevos poderes que se arrogó.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A