El fallo que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya emitió el lunes a favor de la recuperación de una amplia parte de la plataforma marítima de Nicaragua es “una oportunidad para que iniciemos un esfuerzo serio, estratégico (y) de largo aliento” para hacer de más caribeño a nuestro país, según el economista Edmundo Jarquín.
Ayer, en su programa radial El pulso de la semana, el también excandidato a la Vicepresidencia del país en las elecciones del 2011, destacó que frente a Nicaragua hay un extenso arco de islas que va desde el oriente de Cuba hasta las costas de Venezuela, Suriname y Guyana, que tienen un gran déficit alimentario, producto de la combinación de una inmensa población flotante de turistas y una limitadísima base agropecuaria que Nicaragua podría aprovechar con su enorme vocación agropecuaria y agroindustrial.
“Para no poner la carreta delante de los bueyes (por ejemplo, pensar en un puerto de aguas profundas que en las condiciones actuales difícilmente resulta factible desde el punto de vista económico), nuestras entidades públicas y privadas de promoción de exportaciones deberían empezar un esfuerzo agresivo de búsqueda de mercados en esas islas”, asegura el experto.
Jarquín reconoce que la actual producción agropecuaria y agroindustrial de Nicaragua está muy poco diversificada y es de baja productividad, pero asegura que estas islas serían un fuerte incentivo para que el país aumente su diversificación y crezca su productividad.
“Como lo demuestran las crecientes exportaciones a Venezuela, gran parte de ellas a través del puerto fluvial de El Rama y saliendo por El Bluff, el flujo económico de Nicaragua hacia ese arco de islas del Caribe se puede incrementar sin realizar, por el momento, grandes inversiones de infraestructura. Si ese flujo aumenta, entonces se rentabilizarían muchas de esas inversiones pendientes”, sugiere.
Algo que considera vital es que para lograr este éxito “Managua y resto del Pacífico debemos dejar de ser tan etnocéntricos y arrogantes” hacia la Costa Caribe de Nicaragua.
“Así —agrega— empezaríamos a completar una histórica reivindicación que solamente recién ha adquirido plena legitimidad jurídica”, con la recuperación de una amplia porción de nuestro Mar Caribe.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A