Guatemala/ACAN-EFE
Los bomberos de Guatemala encontraron ayer los restos de cinco personas, entre ellas dos mujeres, con señales de torturas, dentro de un vehículo, en un barrio popular de la ciudad de Escuintla, a 45 kilómetros al sur de la capital.
Un portavoz de los Bomberos Voluntarios informó a periodistas que los cinco cadáveres estaban atados de pies y manos, tenían señales de tortura y que “posiblemente fueron asfixiados en el interior del vehículo”.
Las víctimas aún no han sido identificadas y, según el reporte de la Policía Nacional Civil, en el interior del vehículo fueron encontradas pequeñas cantidades de cocaína, tarjetas de crédito y dinero en efectivo.
El hallazgo de estas cinco víctimas ocurre dos días después que se registró la matanza de siete guardaespaldas de Jairo Orellana Morales, alias “El Pelón”, de 30 años, el blanco del ataque, según las autoridades, de un grupo de sicarios al servicio del narcotráfico que lo llegaron a buscar a una clínica en un barrio al sur de la capital.
Según el ministro guatemalteco del Interior, Mauricio López Bonilla, Orellana tendría vínculos con el guatemalteco Horst Walter Overdick Mejía, capturado en abril a petición de una corte de Nueva York, que lo reclama en extradición por el tráfico de 1,200 kilogramos de cocaína en 2002.
Overdick Mejía, alias “El Tigre”, de 44 años, es señalado por las autoridades antinarcóticas guatemaltecas de haber sido el responsable del ingreso del grupo mexicano Los Zetas en este país en 2008.
Con una media de 16 asesinatos diarios, Guatemala es considerada como una de las naciones más violentas de América Latina, debido a los crímenes perpetrados por las pandillas juveniles y los grupos del crimen organizado.
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