Lucía Navas
El sector automotriz obtiene ventajas en la reforma a la Ley de Concertación Tributaria porque elimina el Impuesto Selectivo de Consumo (ISC) y el Derecho Arancelario a la Importación (DAI) a los vehículos híbridos que ingresen al país.
Confirmó a LA PRENSA José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), que el Gobierno aceptó hacer esta liberación de impuestos a estos tipos de automotores con doble propósito: el de estimular la oferta en el mercado local y reducir el nivel de gases contaminantes en el medioambiente.
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Aguerri explica que la Asociación Nicaragüense de Distribuidores de Vehículos Automotores (Andiva) —miembro del Cosep— hizo la solicitud de quitar el ISC y el DAI a los vehículos híbridos porque son los que están entrando con fuerza en el mercado moderno, pero su costo de importación es mayor que el de los vehículos que usan combustibles derivados del petróleo.
“Se está dando un tratamiento preferencial a los híbridos que son eficientes en el uso de la energía y como estamos hablando en este país de reducir el consumo de petróleo, este es un buen paso”, argumentó el presidente del Cosep.
Carlos Bendaña, secretario ejecutivo de Andiva, explica que un vehículo híbrido es de propulsión alternativa combinando un motor movido por energía eléctrica proveniente de baterías y un motor de combustión interna.
Bendaña y Aguerri sostienen que son pocos los autos de ese tipo que se importan, precisamente por ser más caros que los de gasolina o diesel.
Bendaña no precisó cuánto es la diferencia de costos pero sostiene que “son muy pocos” los vehículos híbridos que han sido vendidos en el país, siendo el “Toyota Prius el modelo que más está llegando”.
Aún cuando son más caros Bendaña cree que al reducirse el peso de los impuestos se mejoraría la oferta en el mercado local, donde las empresas deben promover que las personas los demanden. Pero también implica una inversión en los talleres y en personal capacitado para darles mantenimiento.
En la reforma fiscal no se toca la tasa del 35 por ciento del ISC para los vehículos de uso particular con cilindraje mayor a los tres mil centímetros cúbicos aprobada en la reforma de 2009.
El economista René Vallecillo, del equipo técnico del Cosep, explicó que el Gobierno además retoma la propuesta de limitar la importación de vehículos usados para uso particular a un máximo de cinco años y de diez años para los vehículos de transporte público y de carga.
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