JERUSALÉN/AFP
El alto el fuego entre Israel y el Hamas, que entró en vigor el miércoles por la noche tras una semana de mortíferas hostilidades, era respetado ayer.
El alto el fuego “puede durar nueve días, nueve semanas o más, pero si no dura nosotros sabremos lo que hay que hacer, y en ese caso consideramos naturalmente la posibilidad de reanudar nuestras actividades (militares) en caso de disparos o de provocaciones”, advirtió el ministro de defensa israelí, Ehud Barak, en la radio pública.
En la Franja de Gaza, la población celebró la “victoria” y el jefe del gobierno de Hamas, Ismail Haniyeh, llamó al conjunto de los grupos armados a respetar la tregua.
El jefe del Estado Mayor de Israel, el general Benny Gantz, dijo que el ejército había “alcanzado todos los objetivos del operativo ‘Pilar de defensa’. Si no hay disparos desde la Franja Gaza, la paz reinará en la región”, añadió.
En una semana de ataques, 163 palestinos murieron y 1,235 resultaron heridos durante el operativo israelí lanzado el 14 de noviembre contra Gaza y en el cual murió el jefe militar del Hamas, Ahmed Jaabari.
Ningún enfrentamiento con palestinos había dejado tantas víctimas desde la operación israelí “Plomo Fundido” en diciembre de 2008 a enero de 2009. Entonces murieron 1,440 palestinos y 13 israelíes.
“Deberíamos haberles puesto de rodillas en vez de firmar el alto el fuego con los terroristas”, expresó ayer Moshé Rémy, un jubilado de Ashkelon, ciudad expuesta a los cohetes disparados desde Gaza desde hace años. “Estoy convencido de que se van a reanudar los disparos”.
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