La niñez en la música

La lectura de un libro de Carlos Camilo Saint-Saens me produjo un estupor de admiración hacia las maravillas del que viene predispuesto a ser músico. Signos vocativos que él no buscó lo acompañan desde la pequeña edad a través del juego relacionado con el sonido al margen del examen tendiente a romper la milagrosa precocidad.

La lectura de un libro de Carlos Camilo Saint-Saens me produjo un estupor de admiración hacia las maravillas del que viene predispuesto a ser músico. Signos vocativos que él no buscó lo acompañan desde la pequeña edad a través del juego relacionado con el sonido al margen del examen tendiente a romper la milagrosa precocidad.

Encontré en el libro del compositor un ejemplo que pinta este fenómeno ocurrido en la pubertad, mucho del cual ha producido a genios verdaderos que no desperdiciaron la llamada del dios de la armonía. Perseveraron, se pusieron a nadar contra las olas del fatalismo escamado y juraron ser músicos valiéndose del escondite.

Dice Saint “que la naturaleza le otorgó un oído muy fino”. Se le preguntaba cual era la nota producida por determinado objeto proclive a sonar, candelabro, vaso o arandela y respondía que no producían una nota sino varias intuyendo que la pluralidad daba pie a la riqueza de la armonía. Modelaba a las campanas en la repercusión de sus retumbos. ¿No tienen acaso una resonancia múltiple? En ese sentido daba una demostración de sagacidad, de una deducción propia y no adquirida.

La lectura del libro en el cual hay tantos ejemplos de prodigio, Haydn, Mozart, me invitó a pensar en el establecimiento de un método incorporado vía escuela infantil como existen las primarias que antes había en los colegios.

Recuerdo al Rubén Darío en la asignatura que con piano a la disposición, impartía el profesor Víctor Zúñiga como paso para concordar en la madurez con el estudio académico en el conservatorio que los hay útiles para los nuevos prospectos que podrían visualizarse en la sinfónica juvenil conducida por Ramón Rodríguez.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí