Las familias del albergue padre Fabretto esperan que la reubicación a sus casas sea antes que finalice el año. No quieren pasar Navidad ahí. LAPRENSA/E. OPORTA

Pasarán Navidad en refugio

De día en día se cumplieron más de dos meses desde que Exania Lanuza llegó con sus motetes de ropa y sus hijos al albergue padre Fabretto.

Roy Moncada

De día en día se cumplieron más de dos meses desde que Exania Lanuza llegó con sus motetes de ropa y sus hijos al albergue padre Fabretto.

Su estadía sería lo más cuatro semanas, mientras la comuna capitalina le construía su casa, sin embargo la fecha se alargó.

Lanuza es de las ocho familias que dejaron de vivir en los escombros de Managua, contiguo al edificio Jorge Navarro; ellos siguen esperando que la Alcaldía les entregue sus casas en Villa Guadalupe, a como les prometieron para que no se rehusaran a la reubicación, tras un enjambre sísmico que sacudió Managua. “No sabemos cuándo nos sacarán de aquí, porque desde el día que nos trajeron la Alcaldía no se aparece”, dice Ana Gómez, otra cabeza de familia del albergue.

Los refugiados aseguran que el problema es que ningún funcionario de la comuna, ni la delegada del Distrito Dos, Lucy Vargas, llega a dar fecha del traslado. Consideran que están olvidados por la Alcaldía.

“De haber sabido no nos hubiéramos movido de donde vivíamos”, manifiesta Gómez.

Ahora les toca esperar que la Alcaldía haga su aparición divina en el albergue con la noticia de que por fin los llevarán a sus casas, el complejo habitacional Villa Guadalupe, donde la comuna prometió sería el mes anterior.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí