Ramón Villarreal Bello
La robadera con machetes, garrotes, cuchillos, mecates y alambres de púa atravesados en la carretera que conduce al municipio de Potosí, entre el tramo conocido como Los Ulloas y la Loma de Calle en Medio, tiene preocupados a los pobladores que circulan de noche por el sector.
Los motociclistas y ciclistas son los que sacan la peor parte, pues se convierten en blanco fácil de los atracadores.
En ese mismo tramo de calle Román Ulises Espinoza venía conduciendo una camioneta y al divisar un alambre de púa atravesado en la calle pisó a fondo el acelerador y se lo pasó llevando.
El alambre estaba tan bien amarrado a unos postes que uno de estos se arrancó, comentó Espinoza, quien dijo que sabía que tenía que jugársela y que por ningún punto se debía detener.
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Muchos de los transeúntes pasan por la zona porque trabajan de noche, como es el caso de los que laboran en la zona franca Gildan Rivas y han pedido más presencia policial en el sitio por los asaltos violentos que han sido víctimas algunos ciudadanos.
El domingo pasado hubo más denuncias de lo normal por robos en ese sector. Francisco Hernández, de 47 años, quien venía de traer del trabajo a su hija Verónica Cristina, de 22 años, fue una de las víctimas.
Comentó que traía a su hija en la parrilla de la bicicleta y cuando estaban a unos 300 metros al sur de la Loma, en medio de la oscuridad, saltaron dos sujetos, uno armado de un machete y el otro de un garrote. Se abalanzaron sobre él y su hija y comenzaron a darles de garrotazos.
GARROTAZOS Y MACHETAZOS
Además de los garrotazos le dieron tres machetazos en la mano derecha a Hernández, que le lesionaron dos dedos, y otro más en la cabeza que ameritó que fuera ingresado por dos días en el hospital Gaspar García Laviana, de Rivas.
Producto de las lesiones no ha podido integrarse a su trabajo, pues tendrá un subsidio de treinta días.
Hernández narró que se salvaron luego que logró quitarle el garrote a uno de los asaltantes y gritara a su hija que le pasara el machete. Fue así que los delincuentes se dieron a la fuga, no sin antes robarles el celular y la billetera que portaba el señor.
Verónica Cristina fue lesionada bajo sus senos. Le causaron una herida que ameritó seis puntadas. Dijo que luego que fueron golpeados y lesionados pidieron auxilio a cuanto vehículo pasaba y nadie se quiso detener, por lo que tuvieron que caminar unos 300 metros hasta llegar a la primera casa donde pidieron auxilio.
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