Humberto Galo Romero
Las mujeres rurales jóvenes han experimentado muchos cambios en las últimas dos décadas, especialmente en su escolaridad, sin embargo, aún hay muchas brechas que superar.
Esa es una de las conclusiones preliminares del estudio “Conociendo a las Mujeres Rurales Jóvenes de América Latina”, el cual es ejecutado paralelamente en Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Colombia, Ecuador y Perú, por el programa Nuevas Trenzas.
“Estamos ante la generación de mujeres rurales jóvenes más preparadas de la historia, una generación que ha tenido oportunidades diferentes a las que tuvieron sus madres y abuelas”, afirmó Raúl Hernández, coordinador del programa.
Las brechas entre hombres y mujeres rurales, e inclusive urbana, han venido disminuyendo, pero que aún hay limitantes en cuanto a acceso a activos claves tales como la tierra y el agua.
“Tenemos un contingente de mujeres rurales que han terminado la enseñanza secundaria en muchos casos, que tienen un buen manejo de nuevas tecnologías, pero que aún no están siendo capaces de aprovechar todas esas ventajas”, señaló.
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