Hay que cambiar todo el sistema electoral

Editorial: Hay que cambiar todo el sistema electoral

A raíz de la farsa electoral municipal del pasado domingo 4 de noviembre, se ha retomado e incrementado la demanda pública de que se debe cambiar cuanto antes el Consejo Supremo Electoral (CSE). El cambio de los árbitros electorales se plantea como un requisito indispensable, para que se pueda restablecer la confianza de la ciudadanía en el desacreditado sistema electoral de Nicaragua, después del tercer fraude consecutivo y de que casi el 70 por ciento de los nicaragüenses con derecho a votar decidiera abstenerse en las últimas votaciones municipales.

Sin embargo, la espuria integración del CSE es solo una parte del problema. Su cambio es muy importante, sin duda, pero solo eso no soluciona nada. La Asamblea Nacional podría reelegir ahora mismo a todos los actuales magistrados de facto, a quienes se les venció su mandato desde mediados del año 2010 y siguen aferrados a los cargos amparados en un decreto presidencial de corte dictatorial, pero eso nada resolvería. La Asamblea podría incluso cambiar a la totalidad de los magistrados electorales, y darle una razonable cuota minoritaria a la oposición parlamentaria, pero eso tampoco resolvería la crisis del sistema electoral. Cambiar a los miembros del CSE dejando intacto el sistema electoral partidarizado, venal y corrupto, no sería en todo caso más que una movida como la del gato pardo, o sea cambiar algo para que en fin de cuentas no se cambie nada.

El meollo del problema no radica en quiénes integran o pudieran integrar el CSE, sino en el mismo sistema electoral como un todo, y particularmente en el empecinamiento de Daniel Ortega de perpetuarse en el poder, mediante la reelección continua y a través de farsas electorales en las cuales la gente vote pero no elija. Lo cual se ajusta al siniestro consejo que el extinto Tomás Borge le dejó como legado a Daniel Ortega, de que haga todo lo que tenga que hacer y pague el precio que tenga que pagar, pero que nunca más vuelva a entregar el poder.

Lo cierto es que solo se podría volver a confiar en el sistema electoral de Nicaragua, si este mismo fuese cambiado de raíz, no solo nombrando nuevos magistrados honestos e independientes, sino también depurando todas las instancias de decisión y ejecución del Poder Electoral y adoptando un procedimiento nuevo y auténticamente democrático para realizar las elecciones.

En el Código de Conducta para la Administración Ética y Profesional de Elecciones, del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral, el cual tiene su sede en Suecia, se establecen los cinco principios básicos para que las elecciones sean equitativas, limpias y confiables: “Cabal respeto a la ley, apartidismo y neutralidad política (del órgano electoral del Estado), transparencia en las operaciones, exactitud en los resultados electorales y orientación de servicio hacia los electores”.

Si esas condiciones no se establecen ni se respetan en Nicaragua, se podrá elegir ya a los magistrados del CSE incluso dándole una buena cuota a la oposición, pero las elecciones seguirán siendo una farsa al gusto de Daniel Ortega, es decir, como las fraudulentas del 2008, del 2011 y más recientemente las del 4 de noviembre de 2012.

COMENTARIOS

  1. Carlos
    Hace 14 años

    La oposicion puja por su cuota de poder. Hay que darsela ya. Al aceptarla son parte del proceso, ya lo son al participar en cuanta elección se lleve a cabo. Y si la oposicion quiere ganar elecciones tiene que ir al terreno y fortalecer la organizacion, si son electoreros ni que le pongan el mejor sistema electoral del mundo la ganaran.

  2. Hace 14 años

    senores el mehollo del hollo es Ortega y no el sistema. El sistema opera de acuerdo a las disposiciones de Ortega y el solamente necesita de los operadores que esten dispuestos a cumplir sus ordenes y caprichos. Asi, que por mas que nos tratemos de meter entre sentido y sentido la idea de que el cambio en nuestro pais si se se puede y que podemos avanzar hacia adelante, por un mejor futuro para todos los nicaraguenses pero sin tomar en cuenta resolver el factor Ortega, asi como el factor de

  3. SE TRATA DE DESCONFIAR, NO DE CONFIAR
    Hace 14 años

    No se trata de restablecer confianza en ninguna medida ¿Por qué necesitamos confiar? Se trata de desconfiar y establecer controles efectivos que no dependan de una beatífica confianza en ningún santo que orina. Se trata de tener capacidad y estar en disposición de vigilar, denunciar desmanes, exigir cumplimiento, destituir al funcionario venal, intervenir en la Asamblea. San Francisco de Asís podrá proponer ser instrumento de confianza, paz y amor, pero le robarían todas las alcaldías

  4. Cachinflin
    Hace 14 años

    Farsa electoral? pero si ustedes mismos los de la Prensa decian que habia que ir a votar el votar da valides a la farsa y es lo que ustedes hicieron, hipocritas!!!

  5. Hace 14 años

    de disociacion y separacion que existe dentro de la oposicion nicaraguense, no se puede pensar en que nuestro pais vaya opueda funcionar como una verdadera Democracia.

  6. Jose
    Hace 14 años

    Tal vez sea cierto que haya que cambiar por sanidad el consejo electoral. Pero no intenten tapar el sol con un dedo. La elección tuvo una participación aceptable, sin mucha dirferencia en relacion a anteriores elecciones municipales y muy superior al resto de centroamerica. Los resultados fueron clarisimos y aceptados por todos. Solo hay problemas de definicion y reclamos en 5 municipios de 153. Y de ahi se quieren agarrar para esconder la verguenza que les provoca semejante paliza! Seriedad!

  7. Jaime Pasquier Romero
    Hace 14 años

    Para que exista una democracia en Nicaragua es indispensable que exista una democracia en Nicaragua, porque si no existe una democracia en Nicaragaua no es posible que exista una democracia en Nicaragua.

  8. conciencia
    Hace 14 años

    La estabilidad democratica de todo pais depende y se fortalece de las instituciones legales y transparentes por la busqueda y alcanse de los derechos y logros para el avance del progreso social y economico del pais.

  9. Pedro Joaquin Venavides
    Hace 14 años

    No solo a todo el sistema electoral sino tambien a los que trabajan en los fraudes y vicios de un estado al servicio del caudillismo y comprometido en destrozar y atropellar a diaro el mayor de todos los derechos el derech al voto.
    El ciudadano debe tener su registro de partido donde el escoja y no el partido a que partido quiere pertenecer.
    Ademas la base de una democracia es elecciones primarias partidarias secretas,.

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