Los rebeldes avanzaban el sábado en Siria, tratando de apoderarse de las bases aéreas del régimen para privarlo de su principal plaza en el conflicto, en vísperas de una importante reunión de la oposición en Catar.
Tras la condena internacional de vídeos que muestran a rebeldes matando a sangre fría a soldados, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) colgó nuevas imágenes, rodadas según él hace varios meses en otras regiones del país, que muestran a partidarios del régimen del presidente Bashar al Asad ultimando a prisioneros rebeldes o mutilando sus cadáveres.
El sábado, los insurgentes se apoderaron durante algunas horas de una base de la defensa antiaérea y lanzaron un ataque contra el aeropuerto militar de Taftanaz, en la región de Idlib (noroeste).
Por otra parte, se apoderaron del depósito de armas de la base de Duila, sin poder llevarse los misiles, demasiado pesados, y luego debieron retirarse cuando la aviación bombardeó el lugar, según vídeos difundidos por los militantes.
La rebelión también ganó terreno en Duma, cerca de Damasco, tomando el control de tres importantes edificios del Ejército, según OSDH.
Para Thomas Pierret, de la Universidad de Edimburgo y especialista de Siria, “los avances de los rebeldes en el norte parecen irreversibles”.
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