Amalia del Cid
Otro gallo está por cantarle a los caballos cocheros de Masaya. Sus días de maltrato podrían terminar pronto, de tener éxito el programa que pretende crear una ruta turística para que ya no sean usados en los coche-taxi.
La restauración de coches de Masaya, un proyecto del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) y la cooperación española, contempla una ruta que sea similar a la de los coches de caballos de Granada.
También incluye capacitaciones. El viernes pasado doce cocheros de la ciudad recibieron la primera, cuenta Enrique Rimbaud, de la fundación Amarte, que se encargará de dar charlas acerca de los cuidados básicos que debe recibir todo caballo. Se impartirán cada 15 días, hasta marzo del próximo año, mes en que se espera culmine el proyecto.
“De los sesenta caballos, el 90 por ciento tiene heridas importantes y el 80 por ciento usa herraduras de hule. Están flacos y con parásitos”, señala Rimbaud.
Sin embargo, hay esperanzas. Sergio Hernández, quien labora como cochero desde hace 40 años, recién aprendió, entre otras cosas, que al terminar de trabajar debe esperar al menos media hora para dar agua a sus bestias. Ahora está aplicando ese conocimiento.
Respecto a la ruta turística, Hernández dice que, de funcionar, ayudaría mucho a los cocheros, pues hay días en que el negocio de los coche-taxi no deja ni para la comida de los caballos.
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