El Paso/EFE
Una corte de distrito en El Paso pospuso la ejecución del hispano Rigoberto vila, de 40 años, fijada inicialmente para el 12 de diciembre del presente año, para el 10 de abril de 2013.
Vila fue condenado a muerte en El Paso por el asesinato en febrero de 2000 de Nicolás Macías, de 19 meses de edad, hijo de su novia, cuando el pequeño y su hermano se encontraban bajo su cuidado.
La ejecución fue pospuesta por orden de la juez Mary Ann Bramblett, quien presidió el juicio en contra de vila en 2001. La juez no especificó las razones para posponer el cumplimiento de la sentencia.
Los fiscales en 2001 pidieron la condena de muerte en contra del paseño, bajo el argumento de que éste golpeó repetidamente al menor con el pie en el abdomen, lo que ocasionó que sus órganos se lesionaran al ser presionados contra su espina dorsal.
El especialista en pediatría que operó a Nicolás tras el incidente dijo en el juicio que las lesiones del menor podían compararse a las que sufre una persona que se lanza de un vehículo que transita a 96 kilómetros por hora.
Vila negó en todo momento haber ocasionado la muerte del menor, sin embargo, la Fiscalía presentó como evidencia una confesión del méxico-estadounidense en la que éste reconocía haber golpeado a Nicolás porque tenia celos de la atención que Marcelina Macías- con la que sostenía una relación desde hacia cuatro meses- le daba a su hijo.
El caso en 2012 había llegado ya como apelación hasta la Corte Suprema de Justicia, que se negó a revisarlo. Actualmente, hay cuatro ejecuciones programadas para 2012, entre las que se cuenta la del hispano Ramón
Torres Hernández, de 40 años, sentenciado a muerte por el secuestro, robo y asalto sexual de una joven en San Antonio.
Torres habría actuado con dos cómplices. Según documentos de la corte, mientras la joven estaba todavía con vida y era atacada, Torres ordenó a uno de los cómplices que comprara una pala para cavar una tumba. Su ejecución está programada para el próximo 14 de noviembre.
El Departamento de Justicia Penal tiene además programadas tres ejecuciones más para 2013, entre las que se cuenta la de vila.
El estado de Texas ha ejecutado ya en lo que va de 2012 a 11 hombres, entre ellos tres hispanos, cinco negros y tres blancos.