Teodora Ñaméndiz no logró contener las lágrimas tras ser abrazada por una madre luego de saber que su hijo está vivo y en México. LAPRENSA/ MS ACTIONAID DENAMARK

Nica verá a su hijo tras 30 años

Después de unos 30 años que la chinandegana Teodora Ñaméndiz, de 75 años, vio partir a su hijo Dionisio Francisco Cordero Ñaméndiz y casi 27 de no saber de su paradero, por fin lo podrá ver el lunes, cuando se reencuentren en Tierra Blanca, Veracruz.

Treinta años de separación y carente de noticias  terminarán para Teodora Ñaméndiz el próximo lunes cuando reencontrará a su hijo Dionisio Cordero Ñaméndiz en Tierra Blanca, Veracruz.      LAPRENSA/ MS ACTIONAID DENAMARK

Elízabeth Romero

Después de unos 30 años que la chinandegana Teodora Ñaméndiz, de 75 años, vio partir a su hijo Dionisio Francisco Cordero Ñaméndiz y casi 27 de no saber de su paradero, por fin lo podrá ver el lunes, cuando se reencuentren en Tierra Blanca, Veracruz.

Su primera reacción al conocer la noticia fue sonreír —narró el padre José Luis González— después lloró.

La información se la comunicaron González y Paola Bolognesi, ambos del Servicio Jesuita para Migrantes de Nicaragua, en un encuentro a solas en una habitación del hotel donde se alojan.

Bolognesi dijo que inicialmente Ñaméndiz no dijo nada, solo sonrió, pero después al recibir el abrazo solidario de las madres centroamericanas que al igual que ella buscan a sus hijos desaparecidos, impresionada lloró.

El día en que Ñaméndiz vio partir a su hijo de Chinandega este le comunicó que iba rumbo a El Salvador. En ese entonces, Cordero tenía unos 17 años.

Por ser Ñaméndiz la mujer de mayor edad de las madres y parientes de Nicaragua con migrantes desaparecidos y por su carácter afable, pese a las dificultades que afronta, esta ha despertado mucho cariño entre los demás miembros de la caravana que recorren estados mexicanos en su búsqueda apoyada por el Servicio Jesuita para Migrantes de Nicaragua y MS-Action Aid Dinamarca.

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El viernes la caravana siguió rumbo a Huehuetoca, donde las autoridades y comunidad presionaron para cerrar el albergue, aunque fue abierto otro llamado San José, con el esfuerzo de varias organizaciones de la sociedad civil, en agosto pasado. Por este sitio pasan cada días unas 280 personas, para luego tomar el tren que pasa por el sitio, comentó una de las voluntarias.

Luego la caravana siguió hacia la ciudad de México DF, donde fueron recibidas en la Casa de los Amigos por organizaciones que defienden los derechos de los migrantes. La caravana permanecerá hoy en la ciudad de México y mañana lunes partirá rumbo a Tierra Blanca, Veracruz.

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REENCUENTRO NO PLANIFICADO

Rubén Figueroa, activista del Movimiento Migrante Mesoamericano, junto con tres periodistas locales de Veracruz, fue quien pudo localizar al hijo de Ñaméndiz. “Parece ser que esto fuera cosa de telenovela”, recordó Figueroa quien escuchó sobre el hijo de Ñaméndiz después de tocar varias puertas en Veracruz.

A última hora, Figueroa se desvió un par de días de la caravana y se dirigió a Veracruz. La única pista que llevaba del vástago de “doña Teo” fue una dirección de una carta escrita en 1985 y enviada por Cordero. Pero en esa dirección todo era distinto, nadie conocía a Cordero, y después de buscar en varias direcciones, Figueroa y el grupo de periodistas locales ubicaron a personas con las que Cordero emparentó al llegar a Veracruz, aparentemente huyendo de la guerra de la década de los ochenta en Nicaragua.

El hijo de “doña Teo” —como cariñosamente le llaman las otras madres de la caravana— le relató a Figueroa que efectivamente este viajó inicialmente a El Salvador, a donde llegó herido por causa de la guerra y luego que se sanó buscó rumbo al norte, hasta llegar a Tapachula, pues en esa época hasta allí podían llegar en tren sin dificultad.

Sin embargo, aunque la persecución contra los migrantes al transitar por este país era menor que ahora, el hijo de “doña Teo” también fue retenido por Migración al llegar a Veracruz y hasta lo extorsionaron con 500 pesos, según comentó Figueroa.

Ahora el hijo de doña Teodora tiene regularizada su situación y es “azulejero”, dijo Figueroa, quien expuso que de acuerdo con lo que apreció Dionisio es una persona responsable y trabajadora, padre de tres hijos nacidos en México: Araceli, de 28; Mayra, de 26 y Daniel, de 22, y quienes están ansiosos de conocer a su abuela.

Y al igual que le pasó a su madre, cuando se le comunicó que “su mamá lo anda buscando”, Cordero únicamente lloró. Este pensó que su madre había fallecido, pues las cartas que inicialmente él envió nunca recibieron respuestas. Posteriormente el nicaragüense cayó en las garras del alcohol y no tuvo más contacto con su país. Después de rehabilitarse ya había perdido todo contacto con su madre y su familia.

UNA FLOR EN LA VÍA

El viernes, después de pasar por Puebla, la caravana que sigue la ruta de los migrantes desaparecidos, pasó Lechería, uno de los sitios más frecuentados por aquellos centroamericanos que intentan seguir el sueño de llegar a Estados Unidos. La noche del viernes la caravana llegó al DF.

En este lugar no existe albergue, el que existía fue cerrado por el gobierno mexicano como una forma de impedir el pase de migrantes por este Estado. El albergue servía como un sitio de refrescamiento para que los migrantes pudieran tomar fuerza y seguir su largo camino. Pero aún sin albergue este sitio es una ansiada referencia para los migrantes pues desde aquí consideran que está más cerca alcanzar el sueño de cruzar la frontera norte con Estados Unidos, su destino final. Es por ello que las madres colocaron una rosa blanca y un clavel rojo sobre las vías del tren.

A la orilla de una acera permanece sentado un grupo de jóvenes, a quienes se les observa agobiados por las largas caminatas, con los rostros curtidos por el sol, con las ropas sucias que demuestran que desde hace varios días no se han cambiado. La mayoría no lleva maleta. Esto impresiona a una de las madres nicaragüenses hasta arrancarle lágrimas.

“Me parece que es mi hijo cuando se fue”, comenta Narcisa del Socorro Gómez, madre de Eugenio Marcelino Juárez Gómez, a quien no ve desde hace diez años cuando salió del Ingenio Santa Rosa hacia Guatemala, pero después decidió continuar su camino rumbo al norte. La última vez que Gómez supo de su vástago fue cuando este le mandó a pedir “papeles” porque andaba sin documentos. Y aunque ella dice que llamó a un número telefónico que le fue suministrado, nunca pudo comunicarse.

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COMENTARIOS

  1. Celeste thorsthen
    Hace 14 años

    Ni que hubiera nacido en la gran manzana
    Eso se llama baleverguismo ingratitud y desgracia de un desgraciado
    Que creyo muerta asu madre a otro con ese cuento
    Inmsginense como se mira en la foto parece que vive en una cueva creo que viviria mejor en nicaragua pero esta asi por cogiera.

  2. xiomara olivas
    Hace 14 años

    tengo un hermano perdido para la guerra del 79 se salio de casa y nunca lo volvimos a ver su nombre es abraham olivas bendana viviamos en altagracia ciudad de managua por favor si alguien lo ha visto su hermano se llama joauin olivas su hermana xiomara olivas su madre se llama ofelia bendana les suplico si saben algo abraham yo tu hermana xiomara olivas te he buscado siempre mi hermano comunicate con nosotros donde quiera que estes mi tel es el 916 -922-15 90 y vivo en sacramento californiq

  3. rigoberto
    Hace 14 años

    Toda esta desgracia de emigrar se la debemos atodos los gobiernos desgraciados que no buscan como darle trabajo al pueblo,beneficios sociales,deporte,turismo,empleo digno,por eso la gente emigra en busca de una mejor vida,pero el problema es que arriesgan sus vidas y no es facil llegar a un pais distinto y no tener seguro social,documentacion legal,albergue,trabajo,es un infierno para el emigrante,si los gobiernos se deben preocupar por dar educacion,trabajo,atencion medica especializada

  4. Encaximbada
    Hace 14 años

    Me alegro por las madres que al fin podrán aplacar su dolor al reencontrar a sus hijos, pero que decir de esos vástagos no se como son capaces de causar tanto dolor no hay excusa que valga para decir que en 30 años no pudo comunicarse y si daba por muerta a su madre acaso nunca tuvo interés por saber del resto de su familia o asegurarse si verdaderamente su madre había muerto y ahora como si nada va al reencuentro d su madre, para mi desnaturalizado es lo que le llamaría a este hombre.

  5. Celeste thorsthen
    Hace 14 años

    Pero vallan a creer ustedes que este borracho nunca pudo ingeniarselas para squiera mandarle por medio de alguna radio y enlace con la radio ya nica.
    No hombre eso se llama huir de la responsabilidad como hijo y herir el corazon de la pobre anciana,ahora si le rebotaban las cartas que no le creo porque nicaragua donde quiera te dan pistas,pues hoy en dia yo hubira buscado como por internrt oalgun medio o un programa hasta localizar mi familia,como se le ba a olvidar la direccion ni que hubiera

  6. Jquezada
    Hace 14 años

    Esta gente que solo habla pend… no saben ni el por que la gente emigra, creen que ellos todo lo hacen bien, no les deseo ningun mal..

  7. Marco Moran
    Hace 14 años

    QUE EL SENOR BENDIGA A TODAS LAS MADRES QUE ANDAN EN BUSCA DE SUS HIJOS Y LA LUZ DEL SOL ILUMINE SU CAMINO PARA QUE PUEDAN ENCONTRAR A SUS HIJOS, SANOS Y SALVOS.

  8. Antonio
    Hace 14 años

    Es muy fácil juzgar a las personas por sus actos, pero si nosotros estuviéramos en los zapatos de esas personas que haríamos??? La respuesta se desconoce! pero bueno hay que respetar las opiniones. Si Dios quiso que esas familias hayan emigrado a ese país es por algún propósito!

  9. no entregaban la correspondencia
    Hace 14 años

    En los 80s en TELCOR eran unos grandes ladrones, te habrian las cartas para ver si venia dinero, por eso es que la MAYORIA de inmigrantes perdieron CONTACTOS con su familiares durante la guerra civil contra la tirania de los 80s, recuerdo un familiar que los piricuacos le mataron su familia, y salió huyendo con una mudada, el pariente este, escribia literalmente a DIARIO, a amigos y familiares, pero NUNCA le respondieron, hasta que se cansó y perdió comunicacion, hasta que supimos lo de TELCO

  10. Andrea Rafaela Herrera Harquin
    Hace 14 años

    celeste tenes un poco de razon, vieras las vicisitudes con el correo sandinista o Telcor, las cartas no te las entregaban, un dia encontraron en un cauce miles de cartas abiertas en un cauce allá por 1983, ahora, lidiar con la emfermedad del alcoholismo es durisimo, no es nada facil, es como una epidemia, te va quitando la vida poquito a poquito, un ejemplo, el valeverguismo de la sociedad actual de aqui Nicaragua, gracias al alcohol y las drogas, ademas esta familia es de origenes HUMILDES

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