Agencias
El huracán Sandy se debilitaba el viernes al abandonar la isla Gran Abaco de Bahamas y seguir su ruta hacia el noreste amenazando la costa de Florida (sureste), con vientos máximos de 120 km/h, mientras se teme que se convierta en una violenta tempestad en el este de Estados Unidos.
El boletín de las 21H00 GMT del Centro Nacional de Huracanes (CNH), en Miami, indicó que Sandy se alejaba lentamente de Gran Abaco, de la que se encontraba a 100 km al norte, y se situaba a 670 km al sureste de Charleston, en Carolina del Sur (sureste de Estados Unidos), desplazándose a 11 km/h.
El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, que aseguró que están “tomando las mayores precauciones”, declaró el estado de emergencia y también pidió a las unidades militares de la guardia nacional que estén preparadas por si fuera necesaria su intervención.
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, anunció ayer que se estudia la posibilidad de cerrar algunos puentes de la isla de Manhattan debido al riesgo de que se produzcan inundaciones.
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“Sandy es un huracán categoría uno en la escala de cinco niveles Saffir Simpson, pero se prevé un debilitamiento en uno día o dos”, indicó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) al agregar que la fuerza de los vientos huracanados se extienden hasta 55 km desde su centro, mientras que vientos con fuerza de tormenta tropical alcanzan hasta los 445 km de extensión.
EE. UU. SE PREPARA PARA IMPACTO
Pese a su debilitamiento, el CNH emitió advertencias de tormenta tropical hacia el norte de la costa este de Florida hasta zonas costeras de Carolina del Norte, donde se teme que el ciclón arribe a principios de la próxima semana convertido en un poderoso fenómeno o supertormenta llamada Frankenstorm.
A medida que pasa el tiempo, mientras gobiernos locales y empresas de electricidad se preparan, los meteorólogos prevén un espectáculo natural de horror, con fuertes vientos y lluvias, mareas extremas y posiblemente nieve para el oeste, a partir del domingo por la madrugada.
El martes, la situación se complicaría con el arribo del huracán Sandy, y las condiciones tormentosas continuarían hasta el miércoles.
Una inusual mezcla de grandes sistemas climáticos se combinarían sobre una región densamente poblada, por lo que se prevén hasta 1,000 millones de dólares en daños.
VIOLENTO EN EL CARIBE
El huracán Sandy que azotó el viernes las Bahamas dejó 40 muertos en el Caribe, también provocó cortes de electricidad, inundó caminos, destruyó plantillos y dejó aisladas algunas islas del archipiélago de las Bahamas al pasar por Cat Island y Eleuthera.
“La gente se da cuenta de que es algo serio”, dijo Caroline Turnquest, titular de la Cruz Roja en las Bahamas, y agregó que se habilitaron veinte refugios en la isla principal de New Providence.
Sandy, que se debilitó a huracán de categoría 1 el jueves por la noche, causó destrucción en Cuba ese día, donde mató a 18 personas en las provincias de Santiago y Guantánamo, derribó casas y voló techos.
Las autoridades cubanas dijeron que fue la tormenta más mortífera en la isla desde julio del 2005, cuando el huracán Dennis de categoría 5 mató a 16 personas y causó daños por 2,400 millones de dólares.
La cifra de muertos también está aumentado en la empobrecida Haití, donde se reportan 26 muertos, mientras siguen las tormentas.
Se reporta que la mayoría de las muertes se dieron cuando las casas caían sobre las víctimas o cuando las personas trataron de cruzar los ríos y en otros casos fueron aplastados por árboles.
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