NUEVA YORK/AFP
El Consejo de Seguridad de la ONU apoyó el llamado de su enviado Lakhdar Brahimi a un cese del fuego entre las fuerzas del régimen sirio y los rebeldes y exhortó a respetarlo.
En una declaración acordada por los 15 miembros del Consejo, el cuerpo urge a los vecinos de Siria a «usar su influencia» sobre las partes para poner fin a 19 meses de violencia.
El Consejo solicita igualmente a Damasco permitir la entrada «inmediatamente y sin condiciones» de ayuda humanitaria en Siria y a todas las partes en conflicto facilitar su distribución. La embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice, mostró sin embargo su escepticismo respecto al proyecto de Brahimi.
«Muchos son escépticos, con propiedad, sobre la perspectiva de instaurar un cese del fuego, aunque sea temporal (en Siria), tomando en consideración la larga lista de promesas no respetadas por (Bashar) al Asad», declaró Rice tras el informe presentado por el mediador ante el Consejo de Seguridad.
Washington «respalda firmemente» los esfuerzos de Brahimi para lograr una tregua, «pero el gobierno (sirio) debe dar el primer paso», sostuvo.
El cuerpo ejecutivo de Naciones Unidas considera que un cese del fuego durante la fiesta musulmana de Aid al Adha -conocida como la fiesta del cordero-, del 26 al 28 de octubre, puede constituir «un primer paso» hacia un cese permanente de las hostilidades y hacia una transición política «realizada por los propios sirios».
Brahimi, enviado de la ONU y la Liga Árabe para siria, anunció el miércoles desde El Cairo haber obtenido el acuerdo del régimen y de varios dirigentes rebeldes a una tregua durante la fiesta de Aid al Adha, una de las celebraciones musulmanas más sagradas, a partir del viernes en Siria. Las partes en conflicto relativizaron sin embargo este anuncio, con el gobierno de Damasco precisando que «la decisión final» será adoptada el jueves y los rebeldes afirmando que no observarán la tregua si el ejército no cesa primero las hostilidades.