Por Stephen Collinson
DAVENPORT/AFP
El presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, emprendió una gira que lo llevará a ocho estados en 40 horas, con la esperanza de obtener los votos decisivos para impedir que su rival, Mitt Romney, gane la presidencia dentro de 13 días.
El mandatario demócrata se subió al amanecer al Boeing 747 Air Force One para dirigirse a Davenport en Iowa (centro), uno de los estados que podrían decidir el resultado de la elección presidencial del 6 de noviembre.
Tras pronunciar un discurso en esa ciudad, Obama se desplazará a Colorado y luego a Nevada, los dos estados clave del oeste de Estados Unidos, con un paréntesis en Los Angeles, donde grabará una entrevista para el popular programa nocturno del humorista Jay Leno.
Debido a la diferencia horaria de tres horas entre las costas este y oeste de Estados Unidos, su último discurso en Las Vegas tendrá lugar después de la medianoche, hora de Washington.
Pero no es cuestión de descansar en momentos en que los sondeos de intención de voto muestran una lucha cabeza a cabeza por llegar a la Casa Blanca.
Obama tendrá, en efecto, una noche muy breve en el Air Force One. Se lo espera en Florida (sureste), en la otra punta del país, el jueves de mañana.
Seguirá luego rumbo a Virginia y Ohio, los otros dos estados decisivos del este, con una escala en su feudo de Chicago, donde votará anticipadamente.
Los sondeos en la mayoría de los estados decisivos siguen mostrando un empate o una ligera ventaja de Obama, que sin embargo se mantiene dentro de los márgenes de error de las encuestas, lo que augura un final de campaña encarnizado para intentar convencer a los últimos votantes indecisos.
Además, Romney supera por poco a Obama en intenciones de voto a escala nacional.
El equipo de campaña demócrata insiste en el voto anticipado, ya autorizado en la mayoría de los estados.