Los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, reconocieron ayer el sufrimiento que la crisis ha traído a millones de europeos y subrayaron la necesidad de impulsar el crecimiento para ofrecerles esperanza. Rompuy subrayó que la UE está sufriendo aún la falta de crecimiento y admitió que las proyecciones para el próximo año “son como mucho modestas”.
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