César Úbeda Bravo y Tania Sirias
El Movimiento Patriótico por la República (MPR) hizo un llamado a no votar en las elecciones de noviembre, argumentando que de esa manera se dará un paso adelante para impedir la consolidación de una dictadura.
Moisés Hassan calificó estos comicios como “un mamotreto”, pero dijo que hay ciudadanos a lo interno de esta organización que seguirán luchando contra la dictadura que está instaurando el presidente inconstitucional, Daniel Ortega.
Hassan insistió que no existe confianza en este sistema electoral, donde los votos ya están contados a favor de Ortega y la voluntad popular volverá a ser puesta a un lado.
Indicó que la única manera de llamar al voto en estas elecciones es poniendo fiscales en todas las Juntas Receptoras de Votos, que no haya intimidación ni abuso por parte del Frente Sandinista y del mismo CSE.
Por su parte Henry Ruiz insistió en que no hay razones para ir a votar, ya que “este sistema electoral está tan o más viciado que en las elecciones pasadas”, ya que en estos comicios van en la lista de candidatos hasta fallecidos.
Ética electoral
Agregó que “el voto es una delegación al ciudadano que el Estado de Derecho le confiere”, por lo tanto, lo ideal es que este funcionario tenga la capacidad para asumir este cargo.
Ruiz lamentó que tanto en la comuna capitalina como en el parlamento hay funcionarios que no estudian ni siquiera el presupuesto y votan donde el partido le indique.
“Es por eso que vemos que no se le asigna mayor presupuesto a salud y educación, sino a programas sociales, donde el Gobierno reparte las migajas”, criticó Ruiz.
No reelección continua
El Movimiento Patriótico por la República manifestó estar a favor de un nuevo contrato social y demandó la no reelección absoluta de quien ya fue presidente de la República, la reducción del número de diputados en la Asamblea Nacional, eliminar las diputaciones regaladas y la reducción de magistrados en la Corte Suprema de Justicia.
También demandan una ley que condene y persiga de oficio, nacional e internacionalmente, el latrocinio de los bienes del pueblo.
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