Carla Torres Solórzano
El Ministerio de Salud reportó en el 2009 que el 22 por ciento de las muertes maternas ocurridas en el país se produjo en el departamento de Jinotega; el 25 por ciento de estas ocurrió en Bocay.
A esta problemática se suma el difícil acceso de sus pobladores a la justicia estatal.
Ante tal situación el Gobierno, la Embajada de Japón y el Sistema de las Naciones Unidas en Nicaragua presentaron el Programa Conjunto de Seguridad Humana a implementarse en territorios, comunidades indígenas y comarcas campesinas del Alto Wangki y Bocay.
Pablo Mandeville, coordinador residente del Sistema de las Naciones Unidas, explicó que esta iniciativa se ejecutará a partir de este mes y se extenderá hasta el 2015.
El programa se implementará en la Reserva de Biosfera de Bosawas, la más grande de Centroamérica, la cual tiene una población aproximada de 23,378 comunitarios indígenas y 10,621 mestizos de la zona de amortiguamiento.
“A través de él se pretende mejorar la seguridad humana haciendo énfasis en la protección y prevención de la violencia, la promoción de la salud sexual y reproductiva, así como el fortalecimiento de un entorno favorable para la seguridad alimentaria y nutricional, y el empoderamiento de actores locales en el manejo sostenible del medioambiente entre otros”, comentó Mandeville.
Entre los resultados esperados de este programa está brindar independencia económica y sostenibilidad de 1,032 indígenas y 248 mestizos mediante el acceso a bono productivo y emprendedurismo.
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