Lucía Navas / Tokyo-Japón
El Banco Mundial (BM) advirtió sobre el impacto que tendrá el encarecimiento de los alimentos en la economía mundial lo que podría desencadenar en una crisis alimentaria como la ocurrida en 2008. La sequía ha arrasado parte de la cosecha de grandes productores agrícolas, indicó por su lado el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Los países que demandan granos, como el trigo, deben prepararse para seguir pagando altos precios por más tiempo. La merma en las cosechas tensionará el mercado de los llamados commodities porque habrá dificultades para satisfacer la demanda global, declaró Thomas Helbing, jefe de división del departamento de Investigaciones del FMI, a periodistas tras finalizar la presentación del Informe de Perspectivas de Crecimiento Mundial.
El alto cargo asegura que “la sequía se extenderá” en los grandes países productores que arrastran el problema los últimos meses.
Al ser deficitaria, Nicaragua importa maíz y sorgo, que necesita la industria avícola para elaborar el alimento de las aves de engorde. Ambos productos acumulan alzas arriba del sesenta por ciento en lo que va del año, por ejemplo.
BM BUSCA SOLUCIÓN
El BM trabaja desde julio pasado en mecanismos que le permita dar respuestas inmediatas si se agrava la situación alimentaria. Jim Yong Kim, presidente del BM, indicó que está considerando nuevas estrategias para lograr erradicar la pobreza en el mundo.
En su informe sobre crecimiento el organismo internacional destaca que América Latina ALC puede contribuir a una solución permanente para estabilizar los precios de los alimentos. “El Cono Sur y los países de América Central, en particular, tienen un gran potencial para ayudar a aumentar la producción mundial de alimentos”, refiere.
Aún consciente de las consecuencias del encarecimiento de los alimentos para la población, las autoridades del FMI demandan a los países en general mayores medidas fiscales y control de la deuda pública.
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