Las autoridades municipales no tienen recursos para contratar al personal necesario en el nuevo rastro. LA PRENSA/R.MORA

Nuevo rastro funciona a medio gas

Los carniceros de Estelí se quejaron del bajón en la cantidad de reses destazadas en el nuevo rastro municipal, lo que implica menos recursos para ellos y menor cantidad de carne para el mercado local.

Roberto Mora

Los carniceros de Estelí se quejaron del bajón en la cantidad de reses destazadas en el nuevo rastro municipal, lo que implica menos recursos para ellos y menor cantidad de carne para el mercado local.

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En el nuevo rastro municipal hay capacidad para matar cien reses diarias, pero actualmente solo matan entre 45 y recientemente alcanzaron la cantidad de 50 reses debido a que solo hay nueve personas de las 16 que necesitan para poner a operar el rastro a su capacidad.

Fue construido en el período del alcalde Pedro Pablo Calderón con el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo.

Con la administración del actual alcalde sandinista Francisco Valenzuela, se han invertido unos cincuenta mil dólares

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En ese sentido manifestaron su inconformidad porque de las noventa reses que mataban en el viejo rastro, actualmente solo matan 45 los sábados.

En Estelí los miércoles y los sábados son usados para el destace con el fin de abastecer los mercados locales.

Elías Montoya Castillo presidente de la cooperativa de carniceros de Estelí, dijo que el matadero no tiene condiciones “no tiene buenos desagües, tiene mil problemas, la Alcaldía parece que topó con el presupuesto y no hay maquinarias, no hay cuartos fríos, peladoras, hay escaso personal y por eso no nos recibe todo el ganado que se va a destazar”.

Sin embargo el ingeniero Carlos Pino, responsable de Servicios Municipales de la Alcaldía de Estelí, informó que el rastro estaba generando muchos gastos que no están logrando cubrir con los destaces.

En ese sentido la primera medida tomada fue el aumento del cobro de destace por res que pasó de los setenta a los trescientos córdobas.

Por otro lado explicó que al personal le hace falta agilidad, pero también hacen falta algunos equipos que son costosos.

Los matarifes en el viejo rastro destazaban las reses en el suelo y en condiciones que no eran salubres, reconoció el funcionario, por lo que ahora están pidiendo la comprensión de los carniceros pues el próximo año seguirá la inversión en el nuevo sitio.

Pino explicó que faltan otros equipos fundamentales para aumentar la rapidez del destace, entre ellos una cortadora de hueso y una peladora de piel que sobrepasan los cincuenta mil dólares.

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