LA PRENSA/H. ESQUIVEL/ARCHIVO

Pobreza lanza a miles de niños al trabajo en Centroamérica

“Señor: ¿le cuido el carro?”, pregunta Elisa, de nueve años, en el estacionamiento de la entidad pública de Managua en el que se gana la vida, una historia que se repite en Centroamérica, donde trabajan 2,5 millones de niños, según la OIT.

MANAGUA/AFP

“Señor: ¿le cuido el carro?”, pregunta Elisa, de nueve años, en el estacionamiento de la entidad pública de Managua en el que se gana la vida, una historia que se repite en Centroamérica, donde trabajan 2,5 millones de niños, según la OIT.

De mediana estatura para su edad, Elisa espera ansiosa que su potencial cliente acepte. El trabajo y la remuneración los comparte con sus dos hermanos de 12 y 10 años, pero es ella la que negocia.

La jornada de los tres comienza a las siete de la mañana, y les deja de dos a cuatro dólares diarios, una cifra mínima pero indispensable en la economía de la familia.

“Yo trabajo para darle reales (dinero) a mi mamá, y con eso ella compra comida para mí y mis cinco hermanos”, relató la niña a la AFP.

Decenas de niños y niñas como Elisa rondan a los dueños de vehículos en los estacionamientos y calles de Managua, bajo la lluvia o un sol inclemente, en busca de un ingreso con que ayudar a sus familias.

A veces “los vagos nos roban lo que ganamos para comprar pega (pegamento usado como droga inhalante) o guaro (licor barato)”, cuenta la niña, quien dejó de ir a la escuela porque -dice- “el profesor es malo, me regaña y me saca del aula”.

Estudios de organismos que trabajan con la infancia en Centroamérica evidencian que muchos niños y niñas comienzan a trabajar a los cinco años, empujados por la pobreza de sus familias y la exclusión educativa.

En Centroamérica, donde 45% de sus 45 millones de habitantes vive en la pobreza, es común ver a niños trabajando en oficios agrícolas insalubres o peligrosos, como la fumigación, el cuido de animales, picando piedra o recogiendo desechos reciclables.

En los centros urbanos, los niños están en los mercados, en los semáforos limpiando automóviles o haciendo malabares con pelotas y antorchas. Las niñas son colocadas como empleadas domésticas muy mal pagadas en casas de parientes, amigos o vecinos.

Cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indican que en Guatemala trabaja un 21% de los niños entre 5 y 17 años; 15% en Honduras; 13% en Nicaragua; 10% en Belice; 7% en Panamá, y 5% en El Salvador y Costa Rica.

“Rosa”, quien pronto cumplirá 18 años, dice que tuvo que dejar la escuela hace tres años para ir a trabajar «por necesidad», sacrificando su sueño de ser abogada.

“Me hubiera gustado seguir estudiando y ser abogada, pero no me daban permiso para estudiar y luego se me fue el ánimo”, dijo la muchacha, que se consuela diciendo que quizás eso “no era” para ella.

Su primer trabajo fue como empleada doméstica de una familia acomodada que vivía en una casa de dos pisos de la capital. La limpiaba en jornada diaria de 10 horas por una paga semanal de 33 dólares. Ahora se dedica a atraer compradores hacia un puesto de rosquillas (bizcochos de harina de maíz) en uno de los mercados de Managua, donde gana según las ventas.

“Es evidente que la pobreza es una condicionante que obliga a las familias a convivir con un sentido de inmediatez; por tanto, hay que atender el ahora y no da para pensar a futuro, eso significa priorizar el trabajo por encima de la escuela”, dijo a la AFP Mayela Cabrera, del organismo internacional Save The Children (Nicaragua).

En el trabajo infantil también intervienen factores socio-culturales con una visión del trabajo como transmisión de herencia cultural y se da bajo la tutela de la familia. Es ahí donde la frontera entre trabajo infantil formativo y el trabajo infantil explotador “se vuelve una línea difusa y tenue”, sostuvo Cabrera.

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COMENTARIOS

  1. Paul L. Delgado
    Hace 14 años

    Es mil veces cierto …. Pa el tiempo de los gobiernos neoliberales.. No existia estos flagelos sociales… Viva el Neo liberalismo la salvacion de la pobreza en Nuestra Nicaragua, Socialista, Cristiana, Solidaria.. 

  2. Propaganda Politica No Es Solucion
    Hace 14 años

    Sr. Delgado: Tengo 65 años. Conozco bien la sociedad nicaragüense. Le aseguro que nunca — nunca! — en mi vida ha dejado he haber pobreza en Nicaragua. Tristemente los niños son los que más sufren. Déjese de política y busque como ayudarles a estos niños para que tengan un mejor futuro.

  3. Los nivos son el futuro de cualquier pais
    Hace 14 años

    Estoy totalmente de acuerdo con Propaganda Politica No Es Solucion. Muy bien dicho.

    Pero quien le hace caso a Paul L. Delgado. Si él mismo vive en los EEUU porque su gobierno Socialista, Cristiano, Solidario, lo mandó a lavar baños, por las muchas oportunidades que le ofreció y no las aceptó porque el es hombre es muy orgülloso, y más fiel que un perro no se puede pedir.

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