España AFP
El estadounidense Ben Affleck sorprendió este sábado en el festival de cine de San Sebastián con Argo , su tercera película como director, que narra una rocambolesca operación de la CIA tras la toma de rehenes de 1979 en la embajada de Estados Unidos en Teherán.
“Es una historia que nunca sería creíble si no estuviese basada en hechos reales”, afirmó Affleck sobre su filme, que con ritmo frenético narra un inverosímil rescate que se mantuvo en secreto durante décadas.
“Lo que se muestra son acontecimientos que son muy cercanos a lo que ocurrió y me atuve tan meticulosamente como me fue posible a los hechos”, agregó tras la proyección de la película en la sección oficial fuera de concurso del certamen español, donde fue recibida con una fuerte ovación.
“Uno de los elementos de la película es la sátira”, explica Affleck, reconociendo haber temido al principio que esta parte cómica “pudiese destruir la seriedad del resto del filme”, donde se privilegia la tensión de un rescate al límite de lo imposible. “Tuve mucha suerte y encontré a dos actores que son tan buenos que nunca parecen ridículos”, dice el cineasta sobre Goodman y Arkin.
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