Nuevos miembros del salón de la fama del deporte nicaragüense
Pablo Fletes
Una vez más la ceremonia de inducción al Salón de la Fama del Deporte Nicaragüense nos traslada como un viaje en el tiempo.
¿Quién recuerda ese sólido bateo y liderazgo de Ariel “Panal” Delgado en los Leones o la Selección Nacional?
O esas reiteradas ocasiones en que Noel Areas ha sido levantado en hombros para celebrar un título nacional, la imagen de Marvin Benard en el jardín derecho de los Gigantes de San Francisco, la simetría casi perfecta de Aída Carrión en los escenarios del fisicoculturismo.
Aunque no los vimos, hay constancia de la enorme calidad de Denis Gaitán en el ping pong nacional; de Hugo “Bazooka” Huete, integrante de la Selección Nacional de Futbol que venció a los Estudiantes de la Plata en 1969; y de Genaro Mendoza, un lanzador de enorme talento en el softbol.
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• Marvin Benard, atleta del beisbol.
• Denis Gaitán, tenis de mesa.
• Hugo “Bazooka” Huete, del futbol.
• Aída Carrión, fisicoculturismo.
• Genaro Mendoza, softbol.
• Noel Areas, mánager de beisbol.
• Edgar Tijerino, cronista deportivo.
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Por supuesto tampoco hay que olvidar a un incansable de la crónica deportiva nicaragüense como Edgar Tijerino Mantilla, quien a inicios de los años setenta escribió en LA PRENSA sus primeras cuartillas, de miles que ha escrito hasta la fecha, utilizando solo su dedo índice de la mano derecha, pero con una admirable capacidad de descripción y análisis.
Ayer, todos ellos se reunieron para recibir el merecido homenaje como los promocionados del 2012 del Salón de la Fama del Deporte Nicaragüense, que tuvo como escenario el cómodo Salón de Conaderfi, en el Instituto Nicaragüense de Deportes (IND).
“Espero que nos pongás una foto, al menos, de todos los exaltados”, dijo en tono de broma un octogenario Carlos García, el principal promotor de este Salón de la Fama desde hace dos décadas.
Aunque García se extendió en su discurso y en algunos momentos fue difícil de escuchar, su aporte a la historia del deporte nicaragüense quedó plasmado una vez más con esta ceremonia.
“Yo creía que había perdido la capacidad de ponerme nervioso. Pero siempre hay posibilidad de ponerse nervioso, aunque uno pase hablando todo el día”, comentó Tijerino, quien fue seleccionado para hablar por los exatletas homenajeados.
“Yo soy de los que creo que además de la juventud, la suerte es un divino tesoro. Creí que después de haberme encontrado con Auxiliadora (su esposa) no merecía más suerte. Pero la suerte ha seguido llegando a la orilla mía y me encuentro aquí en medio de esta gente que ha dejado huellas imborrables en el deporte nicaragüense”, añadió Tijerino.
Como era de esperarse, Tijerino hizo una rápida descripción de lo que piensa de cada uno de estos nuevos miembros del Salón.
Destacó sus hazañas, sus virtudes y la oportunidad que tuvo incluso de practicar con atletas como el futbolista “Bazooka” Huete y el tenista Gaitán.
Como se dijo desde hace semanas, Benard no estuvo presente en el acto.
Pero sus padres Bert y Sheryl Benard llegaron orgullosos a recibir la medalla y el diploma que lo acredita como un nuevo miembro del Salón de la Fama. Benard está actualmente en Estados Unidos.
“Estoy muy feliz y con mucho orgullo de haber entrado al Salón de la Fama”, comentó Aída Carrión, excampeona centroamericana y panamericana de fisicoculturismo, además de haber sido la única mujer seleccionada este año.
“Para mí esto es un gran legado para ser un ejemplo a toda la juventud y las personas de todas las edades: no hay reto que se pueda cumplir, y yo lo hice siendo campeona por seis años consecutivos en casi todas las competencias”, reiteró.
Ciertamente, los ocho exaltados al Salón de la Fama vivieron momentos de alegría este viernes. Bien por ellos y por su aporte tan importante al deporte nicaragüense.
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