Diez sillas de ruedas para personas de la tercera edad que ya no pueden caminar, fueron donadas a la Comunidad Indígena de Jinotega.
José Enrique Siles, tuvo que cerrar su taller de reparación de motosierras en el mercado de Jinotega porque no podía caminar.
“Ahora podré ir a trabajar al mercado y comenzaré a ver cómo rehago mi vida, ya que por la falta de una silla de ruedas, aquí permanecí dos años, encerrado y afligido en esta casa”, dijo.
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