José Garth Medina
Unión Venus es una pequeña comunidad ubicada en la zona de amortiguamiento de Bosawas, en Bonanza. Los lugareños debían caminar largas distancias para obtener agua del río y llevarla hasta sus hogares. La historia cambió gracias a un proyecto impulsado por el programa Conjunto de Gobernabilidad del sector Agua y Saneamiento que se ejecuta con fondos de las Naciones Unidas.
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Fátima Luna, de 24 años, coordinadora del Comité de Agua Potable (CAP), dijo: “El impacto más grande se ha sentido en el hogar porque nosotras las mujeres somos las que más necesitábamos el agua, como mujeres conocemos más la necesidad que padecemos ya que nuestros quehaceres domésticos los hacemos en un noventa por ciento con agua”, dijo.
“Nos dispusimos para instalar la tubería, decidimos también agarrar palas y la piochas y así darnos a la tarea de zanjear para instalar los tubos lo más pronto posible, el resultado fue que en 45 días ya estaban las tuberías instaladas en nuestra comunidad esperando el vital líquido”, explicó la líder comunitaria.
Un millón 600 mil córdobas es el costo del proyecto. La comunidad aportó 296 mil córdobas.
El proyecto es parte del “Programa Conjunto de Gobernabilidad del Sector Agua y Saneamiento en la RAAN y la RAAS, Nicaragua (FODM)”, el cual se implementa desde hace tres años en cuatro municipios de la RAAN: Waspam, Bonanza, Rosita y Prinzapolka.
El programa es financiado por el Gobierno de España a través del Fondo para el Logro de los Objetivos del Milenio por un monto de 7.6 millones de dólares.
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