Manuel Guillén

Se inició en la caricatura hace más de treinta años, cuando decidió que viviría de “hacer monos”. Desde entonces Manuel Guillén, caricaturista de LA PRENSA, ha ganado admiradores y recibido alabanzas, insultos y hasta amenazas de muerte debido a su costumbre de no dejar títere con cabeza.

Se inició en la caricatura hace más de treinta años, cuando decidió que viviría de “hacer monos”. Desde entonces Manuel Guillén, caricaturista de LA PRENSA, ha ganado admiradores y recibido alabanzas, insultos y hasta amenazas de muerte debido a su costumbre de no dejar títere con cabeza.

:::¿Su primer recuerdo?

Cuando manchaba mis cuadernos con dibujos.

:::¿Qué dibujaba?

No sé por qué, pero dibujaba animales. Gatos, burros…

:::¿Sigue dibujando animales?

Sí… pero políticos (ríe).

:::Dibuja mucho a Daniel Ortega, ¿está obsesionado con él?

Yo diría que él está obsesionado con nosotros (ríe). Yo quisiera dejar de dibujarlo, pero el salvaje quiere quedarse hasta que se muera y cada vez me toca dibujarlo con menos pelo.

:::¿En Nicaragua la realidad compite con la caricatura?

En este país tragicómico la realidad es una caricatura. Es el paraíso de los caricaturistas.

:::Si no existiera esta realidad, tal vez usted se quedaría sin trabajo…

Y trabajaría en lo que me encanta hacer, yo pinto y hago títeres de espuma de látex.

:::Lo han amenazado de muerte…

Hace algunos años, pero nunca me lo tomé en serio.

:::¿Puede hacer un humor que no sea político?

¡Por supuesto! Pero en un país como Nicaragua hacer humor de evasión es ser cómplice.

:::¿Por ejemplo?

Uno un poco feo: el pobre Pipo. Un gran tipo, un gran artista… que tiene que sobrevivir.

:::¿Qué apodos ha popularizado?

Pedro Carretón, Gordomán, Tamalón, El Churri, La Chamuca…

:::¿Y El Bachi?

El Bachi, El Bachiller. Es la forma como los muy allegados de Ortega se refieren a él a sus espaldas. Un ejemplo concreto: Nicho Marenco.

:::¿Su apodo de infancia?

Uno que particularmente me molestó en secundaria: Polifemo. También me decían Jackie Chan, porque practiqué mucho tiempo karate.

:::¿Su apodo actual?

No tengo… ¡y no me querás poner uno! (ríe).

:::¿Hay algún personaje que le cueste dibujar?

Como casi solo hago políticos… y son feos… (ríe) Ninguno me ha costado.

:::¿Un color?

Uh, ¡rojo! Un artista sin pasión es un infiltrado (ríe).

:::¿Y un refrán?

No es un refrán, pero me gusta: “Nunca es tarde”.

La Prensa Domingo Manuel Guillén archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí