Apple ha presentado su nuevo teléfono, el iPhone 5, más ligero, fino, potente, con mejor batería, pantalla, cámara y bueno, casi mejor de todo que su antecesor. Que ya era, hay que decirlo, un gran teléfono, así que este iPhone 5 es simple y muy completo. En países como Estados Unidos se podrá reservar desde hoy viernes y solo dos semanas después, el 28 de septiembre, en otros países como España. Sale al mercado en EE. UU. al mismo precio que el 4S (199 dólares para el de 16 GB, 299 para el de 32 GB y 399 el de 64 GB).
Pese a los rumores de que Apple cedería a la tentación de poner una pantalla considerablemente más grande, al igual que han hecho sus competidores (Samsung y su Note son el mejor ejemplo, aunque no el único), la del iPhone 5 se queda en cuatro pulgadas, eso sí, cambiando ligeramente su formato. Tiene el mismo ancho pero ahora es más alta (una resolución de 1136×640), y el software también se ha adaptado a ese reformateo, desde el propio sistema operativo, el iOS 6 —que por cierto estará disponible para su descarga el 19 de septiembre—, hasta las aplicaciones propias de Apple.
El escritorio muestra ahora una fila más de programas y aplicaciones como Keynote, Pages, Numbers, iMovie o GarageBand, entre otras, mostrarán ahora más contenido en pantalla. Tiene 7.6 milímetros de grosor (un 18 por ciento más fino) y pesa 112 gramos (un 20 por ciento más ligero). Lleva el nuevo chip A6, dos veces más potente y más rápido que su antecesor y además un 22 por ciento más pequeño y más eficiente energéticamente. Es compatible con las principales redes de comunicaciones, incluida la LTE, y promete una conexión inalámbrica ultra rápida.
Apple ha mejorado también los altavoces y ha instalado en el teléfono tres micrófonos, para optimizar las conversaciones pero también el reconocimiento por voz. La cámara también cambia. Mantiene su resolución pero mejoran todos sus componentes internos.
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