El ejército bombardeó ayer varios barrios de Alepo, escenario de una batalla decisiva, en un intento por debilitar a los rebeldes, que para mejorar su eficacia anunciaron la unificación de sus fuerzas militares en Alepo y su región. El observatorio Sirio de Derechos Humanos registró 85 víctimas mortales por los combates de ayer. La ONU registra a más de 250,000 personas desplazadas.
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