Lucía Navas y Wendy Álvarez
El Gobierno mantiene la apuesta a tener lista la reforma fiscal el próximo mes, a fin de poder incluir las nuevas metas de recaudación en el Presupuesto General de la República 2013, cuyo proyecto de ley debe presentar a la Asamblea Nacional a más tardar el 15 de octubre.
Pero los empresarios cerraron filas en reiterar al Gobierno la necesidad de tomarse el tiempo necesario para discutir los cambios del sistema tributario y garantizar la “estabilidad” que asegure “promover la inversión adicional y la productividad”.
Bayardo Arce, asesor presidencial, insiste que “el primer muro que tenemos que saltar son las evasiones y evidentemente hay empresarios que evaden, el Cosep tiene que ayudar a combatir la evasión”, dijo Arce, quien reconoce que las instituciones públicas se muestran débiles ante esto.
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El presidente del Grupo Pellas, Carlos Pellas, recordó que “la última vez que consensuamos una reforma tributaria (2009) ustedes ven que trajo los frutos que se esperaban, se aumentó considerablemente la recaudación y al final del día todos salieron ganando”.
Ayer, durante el Día del Empresario Nicaragüense, que este año celebró los 40 años del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), se envió un mensaje claro que el entendimiento con el Gobierno está permitiendo el crecimiento económico del país.
“De nada nos serviría tener una reforma fiscal que al final del día recupera más en el tema de impuestos, pero sirve para un desincentivo a la inversión, porque al final del día eso sí reduce los impuestos. Lo que necesitamos es que la inversión se dé y esa mayor inversión genera más empleo y por ende más consumo y más impuestos”, expresó Pellas.
TEMAS DE PRESIÓN
Bayardo Arce, asesor económico de la Presidencia, y el ministro de Hacienda, Iván Acosta, aseguran que ya hay avances en la reforma tributaria, pero admiten que la desgravación de las exoneraciones y los mecanismos contra la evasión fiscal son los temas de más tensión.
Arce no acepta dejar fuera de la discusión al sector agropecuario, tal como lo propone el Cosep. Y afirmó que “se dará un año a todos para que se acomoden” al sistema de desgravación de los incentivos.
Para Pellas la revisión de las exoneraciones debe ser en las que gozan las instituciones religiosas, el Estado y empresarios “para asegurarse que sea un proceso de desgrabación racional y gradual, es lo más importante para que no cause un shock en el proceso económico”.
Acosta dijo que esperan tener avanzado el consenso de la reforma a principios de octubre, y señaló que el proyecto presupuestario se puede ajustar a medida que avance la aprobación total de la reforma.
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