La angosta y transitada calle El Yoyo, del mercado de Granada, apesta. Los visitantes se ven obligados a caminar entre charcos de aguas servidas, filtraciones de agua de consumo humano y sobre todo adoquines hundidos y flojos. Los vecinos piden a las autoridades que incluyan esa calle en los proyectos de adoquinado.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A