El viernes pasado LA PRENSA informó que Radio Israel y el periódico The Times of Israel, dieron a conocer que una célula integrada por unos treinta miembros de Hezbolá, la poderosa organización terrorista islamista que es apoyada por Irán, tiene una base de entrenamiento en el norte de Nicaragua, cerca de la frontera con Honduras.
Según la información, la célula de Hezbolá, la cual está conectada con el crimen organizado internacional, se estaría preparando para realizar acciones terroristas contra objetivos estadounidenses e israelíes, en el caso de que Israel atacara las instalaciones nucleares de Irán o que en cualquier caso le declarara la guerra.
Hezbolá, que significa “partido de dios”, es una organización político-militar islamista libanesa que obedece al régimen de Irán y está catalogada por los principales países democráticos de occidente, como uno de los más criminales y peligrosos conglomerados terroristas del mundo. Entre las muchas acciones terroristas que se le atribuyen a Hezbolá, aparte de los ataques directos contra Israel incluso con misiles, se cuenta un ataque con camiones bombas en Beirut que mató a 241 soldados estadounidenses y 58 paracaidistas franceses; un atentado contra la embajada de Israel en Buenos Aires, Argentina, que causó 29 muertos; la explosión de un artefacto terrorista en la Asociación Mutual Israelita Argentina, también en Buenos Aires, que mató a 85 personas; y un atentado terrorista contra la embajada de Israel en Londres. O sea que prácticamente todas las acciones terroristas de Hezbolá son contra objetivos israelíes y estadounidenses.
El año pasado la revista Foreign Ofice publicó un documentado artículo sobre la presencia de Hezbolá en América Latina; en febrero de este año, legisladores estadounidenses denunciaron que grupos terroristas al servicio de Irán estarían preparando ataques contra EE. UU.; y en mayo también del presente año, los servicios de inteligencia de algunos países latinoamericanos se declararon en alerta ante los informes recibidos desde el Medio Oriente, acerca de que grupos operativos de Hezbolá habían llegado a América Latina para perpetrar atentados terroristas, o prepararse para cometerlos.
Independientemente de que las autoridades no quieren hablar de esto, es verosímil la información sobre la presencia de células de Hezbolá que pudieran estar preparando acciones terroristas de represalia contra Israel y Estados Unidos, primero porque los gobernantes iraníes han jurado que borrarán de la faz de la Tierra a Israel, segundo porque es factible que Israel ataque a Irán para destruir sus instalaciones nucleares, y tercero porque son muy conocidos los estrechos vínculos y la afinidad política de Irán con algunos gobiernos latinoamericanos, entre ellos el de Nicaragua.
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