Sandra Patricia Boedeker C. *
La transición del primero al segundo grado es un proceso que tiene un impacto importante en toda la vida escolar de niñas y niños que ingresan a la educación primaria. Se requiere desarrollar una metodología que fortalezca esta continuidad y que facilite el cambio, de modo que se disminuyan los índices de deserción y repetición en los años subsiguientes de la educación de nuestros niños.
El primer grado es fundamental en la educación primaria, porque del éxito que obtenga en el mismo depende la motivación del estudiante para continuar con su formación y convertirse en un ciudadano que aporte al desarrollo de su país.
El estudio exhaustivo en Lengua y Literatura, aunado a la experiencia acumulada del docente en el uso y manejo de recursos educativos —cada vez más actualizados— favorecen la transición exitosa a la que hago referencia en este artículo y nos ofrece una gran variedad de estrategias para lograrlo.
Por lo tanto, el educador debe tener presente que el aprendizaje obtenido en este momento por el alumno sea significativo.
En el aula, el niño va moldeando su disciplina, su capacidad de interrelacionarse con otros niños y sus hábitos para estudiar con tesón; sin embargo, también la participación de los padres de familia, como primeros responsables de su educación, es vital.
En la escuela el niño puede aprender el uso de herramientas pedagógicas, pero es invaluable el seguimiento desde el hogar. Los adultos a cuyo cargo están los estudiantes en su casa deben convertirse en monitores durante el tiempo que estos están fuera de las aulas.
Con esto quiero decir que nos corresponde a todos: educadores, funcionarios e investigadores, maestros en Técnicas de Informática y Comunicación (TIC ), padres y madres de familia; considerar diversas alternativas ya existentes, pero además, seleccionar, adaptar, crear, implementar aquellas estrategias más modernas que se ajusten a las necesidades, características e intereses de nuestros niños y niñas en este mundo globalizado y en cada escuela, hogar y comunidad.
El uso de herramientas pedagógicas tradicionales, aunado a la tecnología informática, ha venido a cambiar las cifras en cuanto a la promoción y la permanencia de los educandos. Además, ha mejorado la calidad de la educación primaria en la modalidad de multigrados —que es común en nuestros centros de estudio— porque promueve el intercambio de experiencias entre docentes para favorecer la educación transformadora e integral para los alumnos, donde son partícipes importantes los padres de familia.
En calidad de directora general del núcleo 5 de Tipitapa, reconozco la ardua labor que realizan los docentes por prepararse y enseñar al estudiante con medios didácticos modernos para llevarlos al éxito escolar.
Es compromiso de todos y todas lograr que el primer grado sea el eje fundamental que impulse hacia la completa formación del individuo.
*Directora General de las escuelas:
Rubén Darío 1
Miguel Larreynaga
Hijos de Dios
Santa Lucía
Tipitapa
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