Elízabeth Romero
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El coordinador jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, consideró que la Policía Nacional debería hacer más transparentes las investigaciones en relación al ingreso de los 18 mexicanos en el país y los posibles vínculos de jefes de delegaciones con los sospechosos.
Refirió Carrión que igual que pasó con el caso de Henry Fariñas y los uniformados que frecuentaban el club nocturno Elite, la jefa de la Policía de facto, primera comisionada Aminta Granera, intentó alegar que todos cumplían misiones de inteligencia, lo cual consideró que es un argumento “flojo”.
¿Acciones encubiertas?
El miércoles pasado Granera justificó los señalamientos efectuados en torno a algunos jefes policiales que fueron vistos almorzando con algunos de los mexicanos.
Carrión apuntó cualquier agente del Estado solo puede hacer lo que la ley le autoriza, por tanto las acciones encubiertas si no han sido autorizadas no son legales.
“No se puede hacer uso de métodos que no están autorizados”, sostuvo el abogado, tras agregar que la Policía debe establecer normas de actuación que rigen a sus agentes a todos los niveles.
Y aunque el miércoles Granera negó que hayan oficiales investigados por ese caso, ese mismo día fuentes extraoficiales dijeron que ella sabe perfectamente que sí hay comisionados vinculados a la agrupación bajo investigación.
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