Judith Flores
Corresponsal/Miami
Crear un registro de los nicaragüenses residentes en el exterior, es el objetivo principal de la entrega del carnet consular que realiza el gobierno del Presidente inconstitucional Daniel Ortega, a través del Consulado General de Nicaragua en Miami.
Karol Arnesto, vice cónsul de Nicaragua en Miami, explicó que la entrega del carnet es para todos los nicaragüenses.
“No importa el estatus porque aun habiendo adquirido otra nacionalidad como la americana, puede obtener su carnet consular porque se trata de un registro de los nicaragüenses en el exterior”, declaró al canal 51, de Telemundo.
LA PRENSA buscó la versión del cónsul Luis Martínez, pero en el Consulado informaron que se encuentra en Nicaragua.
Carlos Martínez, representante de la Dirección de Migración y Extranjería de Nicaragua, aseguró que el carnet consular beneficiará a los inmigrantes nicaragüenses que no poseen un estatus legal, les permitirá abrir cuentas bancarias y presentarse a cualquier entidad del gobierno.
Los requisitos para obtener el carnet consular es una partida de nacimiento, el pasaporte o la licencia de conducir. El carnet consular llevará la foto, nombre, lugar de nacimiento, dirección y número de teléfono del solicitante.
El carnet consular “no debe ser confundido con una cédula, -que- no es aceptada como documento en Estados Unidos”, dijo Arnesto.
Pero lo que demandan la mayoría de los nicaragüenses en el exterior es la entrega de la cédula de identidad y el derecho al voto, de acuerdo a lo establecido a la Ley de Identificación Ciudadana que otorga el derecho, sin embargo esta petición no ha tenido eco.
Para Cynthia Álvarez, el registro consular es otra forma de vigilancia y control del gobierno de Ortega, principalmente en Miami, un antiguo bastión que le adversa. “Pienso que el hecho de dar tu dirección y teléfono, y todos tus datos personales es de cuidado, sobre todo conociendo sus tácticas del terror”.
Álvarez se refiere a la labor de vigilancia que ejerce el Consulado con los nicaragüenses que han protestado frente a ese sede contra el gobierno de Ortega, a quienes ha fichado.
Julio Sevilla, con un doctorado en Administración de Empresas en la Universidad de Miami, cree que si el gobierno tuviera buena fe implementaría el cumplimiento de la Ley de Identificación Ciudadana que otorga el derecho a la cedulación y el voto de los nicaragüenses en el exterior.
“Es una cortina de humo para evitar resolver la verdadera inquietud de los nicas en el exterior, que es la cedulación y el derecho al voto. Queda claro que no es por falta de recursos, sino de voluntad política, somos dos millones de nicaragüenses en el extranjero que aportamos con remesas al país y por tanto el gobierno debería hacer cumplir la Ley de Identificación Ciudadana”, dijo Sevilla.
Sevilla opinó que el interés del gobierno orteguista de registrar a los nicaragüenses en el Exterior es implementar la política de los Consejos del Poder Ciudadano (CPC), que se han convertido en los “ojos” de la llamada “revolución”.
En Miami el partido de gobierno organizó los llamados Comités de Liderazgo Sandinista (CLS), pero el proyecto no ha logrado extenderse debido a la oposición que ha enfrentado de nicaragüenses exiliados.
Recientemente la Dirección de Inmigración y Extranjería de Nicaragua, abrió una oficina en el Consulado de Miami, para expedir pasaportes, el costo de ese documento es de US$50 dólares, y no de US$110 como estuvo cobrando hasta hace poco la administración del cónsul Martínez.