La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha denunciado las nuevas agresiones del gobierno de Bolivia, encabezado por el presidente populista Evo Morales, contra la prensa independiente de ese país andino y suramericano.
Esta vez la agresión gubernamental está enfocada contra la Agencia de Noticias Fides y los periódicos independientes El Diario y Página Siete, los cuales son acusados ante una corte penal por el supuesto delito de “difusión e incitación al racismo o a la discriminación”; acusación que de manera insólita se basa en el hecho de que los medios mencionados reprodujeron textualmente palabras que el mismo presidente Morales dijo en un discurso pronunciado el 15 de agosto pasado.
En esa ocasión Evo Morales dijo textualmente: “En el oriente boliviano, donde todo el año se produce, yo digo solamente por falta de voluntad podemos ser tan pobres o no poder tener alimento, mientras en el Altiplano (occidente) es diferente: si hay helada, si no hay lluvia, si hay granizada, no hay alimento, es una verdad eso, pero en el oriente no, solo por flojos podemos hambrear”.
Ahora bien, la información sobre esa declaración del presidente Morales, en la que claramente dice que mientras en una región de Bolivia se produce todo el año independientemente de los factores climáticos, en la otra no se produce lo mismo y hasta se sufre hambre por flojera, fue divulgada por la agencia de prensa Fides, bajo el título: “Evo dice que si se hambrea en el oriente es por flojera”, que fue exactamente lo que el mandatario boliviano dijo con sus propias palabras.
Por su parte, el diario Página Siete reprodujo textualmente el título y la información divulgada por Fides, que es una agencia de prensa de orientación católica, mientras que El Diario encabezó su información correspondiente con el título “Evo dice que el oriente es flojo y le critican por discriminador”.
Está claro que los medios de prensa que son acusados penalmente por el gobierno de Bolivia, pusieron en sus titulares e informaciones sobre el discurso pronunciado por el presidente Evo Morales, el 15 de agosto pasado, exactamente lo que él dijo, así como las reacciones de quienes criticaron las expresiones presidenciales porque las consideraron discriminantes. De manera que es absurdo acusarlos por el supuesto delito de “difusión e incitación al racismo y a la discriminación”, y si Evo Morales lo hace es solo como un pretexto para reprimir y censurar a la prensa independiente boliviana.
Así lo ha denunciado claramente el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, el periodista peruano Gustavo Mohme quien es también director del diario La República, de Perú, al expresar que “este proceso judicial es un ejemplo de intolerancia y un precedente negativo que pareciera tener la intención de censurar y provocar autocensura en la prensa”.
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