Extraoficialmente se conoció que tanto el Inafor, como el MTI y otras instancias analizan la posibilidad de poner en agenda la poda de estos árboles, sin embargo ayer no fue posible contactar a ninguno de los delegados para confirmarlo.
[/doap_box]
Lucía Vargas
La hermosa alameda de árboles que embellecen el tramo de vía entre el empalme El Guanacaste y la ciudad de Granada sigue siendo un serio peligro para los transeúntes, conductores de transporte colectivo y privado, pero también hay preocupación entre los habitantes de esta zona.
Un tramo de 20 kilómetros está flanqueado por enormes y centenarios árboles de chilamate, los que por tener sus raíces aéreas con facilidad se desprenden de la tierra y caen sobre la vía. Esto ocurre frecuentemente en temporada de invierno.
La familia de Pedro Nicoya, que habita a pocos metros del empalme El Guanacaste, pasó un susto recientemente cuando un estruendo les espantó el sueño a eso de las 2: 00 de la madrugada.
“Estábamos dormidos y de repente un ruido terrible me despertó y me hizo tirarme de la cama porque creí que se trataba de un accidente”, dijo Nicoya.
Explicó que salió a ver y pudo constatar que se trataba de un enorme chilamate que se había caído sobre la carretera y agradeció a Dios que no mató a nadie.
Jairo Pavón, quien vive cerca de la comunidad Pozo de Oro, pidió a las autoridades del Marena, Inafor y MTI, de Granada, que revisen estos árboles y los refuercen para evitar que se derriben con la humedad de la tierra.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A