Hjalmar Ruiz Tückler (*)
En febrero de 2011 el Registro de Direcciones de Internet de América Latina y el Caribe (Lacnic) comunicó que el stock central de direcciones IPv4 administrado por la IANA (Internet Assigned Numbers Authority) se agotó definitivamente, pues fueron entregados los últimos bloques disponibles de direcciones IPv4 a cada uno de los cinco Registros Regionales de Internet (RIR) en todo el mundo y a partir de esta fecha únicamente se podría acceder al stock con el que cuenta Lacnic.
Lo anterior planteó la necesidad de adoptar políticas regionales para la adopción y coexistencia de los protocolos de internet IPv4 e IPv6, y desde luego la necesidad de implementar a través de los correspondientes organismos de administración y regulación las acciones nacionales para coordinar con las entidades del sector público y privado la coexistencia de los protocolos IPv4 e IPv6 así como la transición futura a IPv6.
La implantación de normas conjuntas y estandarizadas en el ámbito de la adopción de IPv6, se vuelve imperiosa debido a la necesidad de unificación de criterios para el acceso a internet en la región y desarrollo de nuevas tecnologías. Es indiscutible que el establecimiento de políticas públicas para el impulso de la nueva versión del protocolo de internet, contribuirá al desarrollo de la Sociedad de la Información, aprovechando las capacidades brindadas para el desarrollo de nuevas plataformas o contenidos estables y seguros.
Asimismo, la transición hacia IPv6, será una oportunidad para los estados de promover nuevas formas de negocios para el sector empresarial, basados en la generación de conocimiento y apropiación de tecnologías disponibles para la comunicación y aprendizaje sobre internet.
Por tanto, es necesario el emprendimiento de metas y estrategias conjuntas para la adopción del nuevo protocolo de internet IPv6, de forma que se promueva una correcta coexistencia y transición y se impulse el desarrollo regional de nuevas plataformas y contenidos que originen el adelanto económico y la promoción del conocimiento.
Por otro lado, los planes de despliegue de banda ancha podrían afectarse si no se toman medidas urgentes para garantizar que la administración pública, proveedores de contenidos, ISPs y la industria en general, tomen conciencia de la importancia de este cambio tecnológico y se ejecuten las acciones pertinentes, de tal forma que los usuarios puedan comenzar a utilizar IPv6 de un modo satisfactorio, sin costos adicionales y de forma transparente, caso contrario Nicaragua corre el riesgo de una nueva “brecha digital”, no ahora a lo interno del país, sino en el entorno de la globalización y la integración regional.
En el Plan de Acción eLAC 2015, se insta a los países miembros a implementar planes nacionales a fin de colaborar y trabajar en forma coordinada con todos los actores regionales, incluidos los sectores académicos y comerciales, la comunidad técnica y las organizaciones que participan en el tema, para que la región logre un amplio despliegue del Protocolo de Internet versión 6 (IPv6). (*)Consultor
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