Cables combinados
Tropas sirias respaldadas por tanques y helicópteros irrumpieron el jueves en un suburbio de Damasco tras dos días de ataques con morteros y enfrentamientos intensos, parte de una creciente ofensiva del Gobierno para arrebatar el control de partes de la capital a los rebeldes, dijeron activistas.
Al menos 15 personas murieron en la ofensiva en Daraya, a unos cuantos kilómetros al suroeste de Damasco. Entretanto, en todo el país unas cien personas fallecieron por proyectiles y en enfrentamientos, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, y los Comités de Coordinación Local, un grupo activista.
El derramamiento de sangre coincidió con la salida de la capital siria, el jueves, de los últimos observadores militares de Naciones Unidas después del fracaso de la misión encabezada por el exsecretario general Kofi Annan, quien buscaba poner fin al derramamiento de sangre en Siria.
Mientras la guerra civil del país se agudiza, grupos de activistas ahora reportan rutinariamente la muerte de entre 100 y 250 personas cada día, pero es prácticamente imposible verificar las cifras.
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