BERLÍN-AFP
La canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés François Hollande llamaron ayer al primer ministro griego, Antonis Samaras, a cumplir las reformas, sin responder de momento a su pedido de suavizar el plan de austeridad exigido a cambio del rescate.
“Para mí es importante que todos nos atengamos a nuestros compromisos (…) pero yo animo a Grecia a seguir en su senda de reformas”, dijo Merkel ante la prensa, minutos antes de una cena de trabajo en Berlín con el mandatario francés.
Haciendo eco a la canciller, Hollande pidió a Atenas que haga los “esfuerzos indispensables” para seguir en la zona euro.
La canciller recibirá hoy al primer ministro griego Antonis Samaras en Berlín. En tanto, el presidente francés hará lo propio mañana en París.
BUSCA PRÓRROGA
Samaras ha emprendido una batalla diplomática para obtener una prórroga de dos años que postergue hasta 2016, en lugar de 2014, el retorno al equilibrio presupuestario y así limitar los efectos de la recesión que azota a su país por quinto año consecutivo. A cambio, promete que Grecia rembolsará todo el dinero prestado.
También quiere asegurarse de la entrega de un cheque de 31,500 millones de euros, correspondientes al próximo tramo del paquete de ayuda acordado entre Grecia y la troika de acreedores institucionales (UE, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional).
Pero este miércoles Merkel se mantuvo firme y reiteró que, antes de tomar cualquier decisión, quiere “esperar el informe de la troika” en septiembre, que evaluará el avance de las reformas en Grecia e incluirá una auditoría de las cuentas públicas de este país.
“Quiero que Grecia siga en la zona euro”, dijo poco después el presidente francés. “Es una voluntad que hemos expresado desde el comienzo de la crisis”, añadió. Merkel, sin embargo, no se hizo eco de estas declaraciones.
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