Alina Lorío L.
Corresponsal/Nueva Segovia
Una gigantesca bola de fuego en el cielo y posterior estruendo presuntamente al caer en tierra a eso de las 9:20 de la noche (hora local), ocasionó alarma en poblaciones nicaragüenses fronterizas con Honduras.
En Ocotal, muchos pobladores observaron con temor la bola de fuego, que recorría trayectoria de arriba hacia abajo; en tanto en Jalapa, a unos 70 kilómetros al noreste de Ocotal, observaron el mismo fenómeno con la diferencia que vieron recorrer la bola de fuego de oeste a oeste y escucharon el estruendo presuntamente de su caída.
Muchos pobladores de Jalapa y sus comunidades imaginaron la caída de un avión en zona fronteriza, dado que en las últimas semanas suelen escuchar en horas de la noche el recorrido inusual de aviones que sobrevuelan el territorio y que presumen puede tratarse de narco-vuelos.
En la localidad de Trojes, municipio de Honduras fronterizo con Jalapa (en Nicaragua), el ex alcalde Alberto Alemán, comentó que los lugareños vieron la pelota de fuego e inmediatamente sintieron con intensidad el estruendo que hizo vibrar techos, ventanas y puertas presuntamente al caer en tierra. “Todo fue cómo que hubiese caído un misil como los que vimos pasar en la guerra de los 80”, habría dicho el hondureño.
Preliminarmente se conoció que esa bola de fuego podría tratarse de un meteorito que cayó en el municipio de Olancho, en zona costera de Honduras.