QUITO/AFP
El gobierno de Ecuador afirma que defiende la libertad de expresión con el otorgamiento de asilo diplomático a Julian Assange aunque analistas destacan que le sirvió al presidente Rafael Correa para contrarrestar críticas internacionales por su enfrentamiento con grandes medios ecuatorianos.
“Es claro que hay un repliegue últimamente de (el presidente venezolano Hugo) Chávez, por eso Correa disfruta de mostrarse como un líder que defiende la soberanía ecuatoriana y enfrenta a Estados Unidos”, expresó Simón Pachano, un académico y analista de (FLACSO).
Subrayó como “gran diferencia con Chávez” que Correa “no cuenta con el recurso del petróleo” que dispone Chávez para sellar alianzas.
El domingo se apreciará el eco que tiene Correa en la Unasur, en la reunión en Guayaquil.
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La defensa del fundador de Wikileaks “sin dudas que de alguna manera limpia la mala imagen externa que Correa ha tenido por su conflictiva relación con medios de comunicación ecuatorianos”, manifestó José Lasso, académico de la Universidad Andina.
“En el ámbito interno al gobierno puede darle beneficios proteger a Assange ya que aparece como un defensor de la libertad de expresión, pero internacionalmente ingresamos en un conflicto que no sabemos que consecuencias tendrá”, destacó.
Correa ha mantenido una relación de tensión permanente con medios críticos a su gobierno como El Universo y El Comercio. Este aspecto de su gestión fue largamente cuestionado por organizaciones locales e internacionales defensoras de la libre expresión.
Para Mauro Cerbino, catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), “Assange representa algo muy fuerte en la opinión pública ecuatoriana, exactamente alguien que reveló que el mundo es asimétrico”. Para un gobierno que busca fortalecerse en una postura antiestadounidense, “esa lógica de que denunció el funcionamiento del imperio, le dio un gran argumento a Correa para defenderlo”, señaló.
Correa hizo su primera referencia explícita al caso ayer. “Assange lo que ha hecho es revelar cables secretos de embajadas de Estados Unidos que mostraron al mundo cómo nos tratan, cómo manipulan”, dijo a una radio ecuatoriana. “Como están planteadas las acusaciones de los Estados Unidos esto podría implicar hasta pena de muerte, y sino cadena perpetua” para Assange, agregó al argumentar por qué decidió darle asilo.
La decisión del gobierno llama la atención ya que “no existía ningún interés que defender para Ecuador en la situación de un ciudadano australiano, solicitado por la justicia en Suecia y por los tribunales británicos”, opinó el diplomático y analista José Ayala Lasso. “¿Para que lo hizo? De alguna manera se le considera al señor Assange como un símbolo de la lucha antiimperialista”, señaló.
Para Lasso, “existieron entre Assange y Correa razones de coincidencia, de amistad”. “Cuando Assange entrevistó —en abril, por videoconferencia— al presidente Correa, este le dijo ‘bienvenido al club de los perseguidos’, recordó”.
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