Por: Chéster Membreño Palacios
El humanismo de los gobernantes del coloso del norte, Estados Unidos, se pone nuevamente de manifiesto. El waiver o dispensa por el tema de la propiedad fue prorrogado por un año más, a pesar de que el Gobierno ha violado flagrantemente derechos individuales de ciudadanos americanos, así como el Estado de Derecho y la institucionalidad democrática del país, temas que son de suma importancia para Estados Unidos.
La indemnización de propiedades usurpadas por los dirigentes sandinistas y sus bases “tomatierras”, confiscadores de ciudadanos nacionalizados americanos, ahora la pagamo todos con nuestros impuestos para que “los piñateros” disfruten plácidamente sus propiedades mal habidas.
Es lógico y comprensible que por medio de estos mecanismos políticos los Estados Unidos presionen en defensa de los intereses de sus ciudadanos, aún sean nicaragüenses recién nacionalizados y celebramos que un país enseñe al orteguismo totalitario cómo defender a sus nacionales.
Los nicaragüenses no gozamos de esa protección y dependemos de la solidaridad de la política exterior americana, nuestros eternos donantes solidarios. Así se comenta que los ciudadanos americanos valen más que los del resto del mundo; en Costa Rica humillan a nuestros emigrantes ilegales y como país pobre y sin capacidad de incidencia, no salimos en defensa de los connacionales.
Y pensar que en su fanatismo y delirio de grandeza Augusto Sandino juró derrotar al “imperio del norte”. Asimismo, en su manifiesto del 5 de julio de 1958, publicado en la segunda edición de “Bajo la bandera del sandinismo”, otro venerado ídolo sandinista, Carlos Fonseca, pidió expulsión del presidente Lindon Johnson y dijo: “Yanqui Johnson en Nicaragua nació y luchó Augusto César Sandino. Yanqui Johnson en Nicaragua nació y luchó Pedro Altamirano. Go home (Vete) Yanqui Johnson, chacal de Nicaragua, “Go home”, amo de Somoza y de la Guardia Nacional, creadores de la diplomacia del dólar, la doctrina Monroe y Wall Street. Malditos sean todos estos monstruos cuya mayor delicia es despojar al trabajador del producto de su honrado sudor. El machete de Augusto César Sandino y Pedro Altamirano se alzará de nuevo sobre la cabeza de los que torturan al pueblo”.
Es el fracaso político del siglo, la derrota del ideario sandinista. A 78 años de la muerte de Sandino, bajo órdenes expresas del general liberal, jefe-director de la Guardia Nacional (GN), Anastasio Somoza García. Ahora los sandinistas siguen fielmente las órdenes americanas. Ortega obedece a carta cabal las exigencias del Fondo Monetario y los banqueros del BID.
Celebremos hermanos esta benevolencia yanqui, igual a como celebramos las incansables brigadas médicas y el barco-hospital norteamericano de atención médica gratuita a los pobres de nuestro país. Es que los americanos saben que suspender la ayuda financiera significa sufrimiento para el pueblo, no del dictador. La corrupción orteguista ya fue sancionada con la suspensión del waiver de transparencia y por los fraudes electorales suspendieron la Cuenta Reto del Milenio. Ahora el orteguismo debe seguir al pie de la letra, como un niño en la escuelita, la tarea encomendada por EE. UU. o en el 2013, no hay “waiver”.
El autor es abogado y Laico Bautista.