Una huelga sindical mantuvo paralizado ayer por cuarto día consecutivo las siete líneas del metro que moviliza a un millón de pasajeros en Buenos Aires, convertida en un caos de tránsito con extensos atascamientos en las principales avenidas. El sindicato, que aglutina a unos 2,500 trabajadores, amenaza con extender el paro ante la falta de respuesta a las solicitudes de aumentos salariales, en medio de una larga disputa política entre el gobierno federal y el de la ciudad.
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