Saúl Martínez
El abogado Fanor Estrada y su esposa Briselda Antonia Granados Vargas, del barrio Guadalupe, no podían creer que su hija mayor Esmeralda Guadalupe Estrada Granados, de 18 años, haya muerto víctima de una pedrada.
Quiroz murió a las 2:00 de la madrugada de ayer, cuando era remitido al Hospital Lenín Fonseca, de Managua.
La Policía detuvo a Roberto Bernardino Ramírez Flores, de 25 años, habitante del reparto La Línea, quien confesó que ingería licor y recordó que Quiroz lo había golpeado hace dos años por lo que se desquitó, con el apoyo de Héctor Andrés Sánchez, quien está prófugo.
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La jovencita es una de las dos víctimas mortales de este fin de semana en Chinandega; el segundo fallecido es Enrique Quiroz Díaz, de 29 años, originario del reparto Carlos Fonseca.
Esmeralda pretendía graduarse como tecnóloga médica y estudiaba segundo año en la Universidad Cristiana Autónoma de Nicaragua (UCAN-León).
Estrada dijo que a las 10:00 p.m. del sábado la muchacha los acompañaba en la acera de su casa, cuando su novio Salvador Antonio González, de 28 años, la invitó a viajar a León para ir a dejar a dos compañeros de labores.
Ambos salieron entonces en una camioneta Nissan Frontier, placas M-175 906.
González, quien labora en instalación de redes para telefonía celular, informó que a las 10:40 p.m. del sábado viajaban en la camioneta doble cabina; su novia iba sentada en el asiento derecho, atrás viajaban Cristian Yamil Guido Rivas y Roy Eduardo Madriz Casanova.
EN LA FRENTE
Declaró que al pasar por el empalme de Chichigalpa se encontraron con tres sujetos que caminaban a orillas del pavimento y que les lanzaron tres piedras; dos pegaron en la coraza del vehículo y otra en el sector derecho del vidrio que se estrelló en la frente de la jovencita.
González observó a su novia con exposición de la masa encefálica y la trasladó al Hospital España, luego fue a interponer la denuncia, pero a las 12:05 de la madrugada supo de la muerte de Esmeralda.
El sepelio de la universitaria se realizó la tarde de ayer después de una misa en el templo Guadalupe. Mientras agentes policiales detuvieron la tarde de ayer a dos sospechosos, pero aún se desconocen las causas de la agresión.
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