Es muy común querer invitar a comer a familiares, amigos y compañeros de trabajo a nuestras casas. Hoy voy a darles un par de consejos para que esas invitaciones sean placenteras, aun para el ama de casa.
Uno de los consejos importantes es que sean previsoras. Cuando ya hayan decidido a quién invitar, elaboren un menú de lo que van a cocinar (procuren que sean platillos que puedan preparar con anticipación). Luego, al hacer la invitación, pregúntenles a sus invitados qué alimentos no pueden o no les gusta comer. Escriban su lista de compras con algunas alternativas por si no encuentran lo que han elegido. Compren los ingredientes con suficiente anticipación.
Limpien y ordenen sus casas durante la semana, dejen para el propio día una limpieza superficial en el área donde van a estar.
La mañana del día del evento pueden poner la mesa, sin prisas y con esmero, usando servilletas de tela y un centro de mesa con flores naturales.
Los errores más graves que puede cometer una anfitriona son: estar agotadas a la hora del evento y otro, levantarse constantemente de la mesa a vigilar o terminar de cocinar (sobretodo si los invitados son pocos y se nota más su ausencia). Traten de tener todo listo y cerca.
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