Lucydalia Baca Castellón
Aunque la oferta de vivienda de interés social se mantiene, lo mismo que el subsidio a la tasa de interés en el crédito para adquirirlas, de las 1,700 casas que se colocaron en el primer semestre del año, solo unas 200 gozaron del beneficio.
Según el presidente del Cosep, José Adán Aguerri, se espera unos 25,000 visitantes en el evento, donde también se desarrollará una campaña para estimular el uso del pasivo laboral para el pago de la vivienda, otro beneficio que no está siendo aprovechado por los trabajadores.
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Para la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur) el incremento de unos 3,500 dólares, que en promedio ha experimentado el precio de la vivienda en los últimos tres años, es el principal obstáculo para que se vendan. Según la Ley 677, Ley de Vivienda de Interés Social, esta mide entre 36 y 60 metros cuadrados, pero su costo no debe exceder los 20 mil dólares.
“Efectivamente una casa de 60 metros cuadrados, que por ley es de interés social, se está vendiendo sin condiciones de interés social porque ahora su costo es de 23 mil dólares. Las casas de 20 mil dólares o menos que se están vendiendo son de 36, 38 o 40 metros cuadrados”, indicó el presidente de Cadur, Alberto Atha.
El incremento en el costo de la vivienda se atribuye a alzas en el precio de materiales de construcción, mano de obra y combustibles. Cadur mantiene negociaciones con el Gobierno para evitar que el precio se siga incrementando. El Gobierno ya descartó la posibilidad de incrementar el precio de la vivienda social, que se mantendrá en 20 mil dólares. Sin embargo, a través de la colaboración de instituciones como Gas Natural y Enacal se espera abaratar el costo de la infraestructura, explicó Atha.
La falta de recursos para cubrir la prima de la casa es el principal obstáculo que las familias siguen enfrentando. “Una casa de interés social cuesta 20,000 dólares y los bancos piden el 10 por ciento de prima, que son 2,000 dólares. Difícilmente las familias tienen eso ahorrado o muchas no lo van a poder ahorrar nunca”, asegura Jaime Altamirano, director de banca de personas del Banco de Finanzas (BDF).
Según Altamirano en un trabajo conjunto entre los bancos, los desarrolladores y el Gobierno se están buscando opciones que faciliten a las personas que tienen capacidad de pagar la cuota mensual. El BDF presentará en los próximos días las opciones, ya que su interés es seguir incrementando su cartera de crédito para vivienda, que a la fecha supera los 110 millones de dólares distribuidos en 4,800 créditos.
El Gobierno, por su parte, podría usar recursos proporcionados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para este mismo fin.
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