Washington/EFE
El Servicio de Investigaciones del Congreso (CRS, en inglés), divulgó ayer un informe que señala que entre octubre de 2008 y agosto de 2011, un 17 por ciento (26 mil) de los inmigrantes ilegales con antecedentes volvió a ser arrestado con cargos criminales, y advirtió que la política del Gobierno del presidente Barack Obama ha permitido que estos ilegales sigan cometiendo delitos.
El informe señala que entre los delitos reportados hay cerca de dos mil por conducir bajo efectos del alcohol, 1,400 violaciones por estupefacientes y más de un millar de crímenes violentos como asesinatos, robos o violaciones.
El congresista Lamar Smith, presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, destacó que, de haberse cumplido con la normativa, 19 asesinatos, tres intentos de asesinatos y 142 crímenes sexuales podrían haber sido evitados.
El comité destacó la “exitosa” labor de Comunidades Seguras, un programa criticado por activistas de derechos humanos, con el argumentan que pese a que el objetivo es priorizar la expulsión de indocumentados con graves antecedentes penales, y que representan un peligro para la sociedad, es frecuente que la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) se ensañe con inmigrantes que tiene infracciones menores.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A